Corrientes de diseño fines siglo XIX y principios del siglo XX

El diseño de los textiles en Europa desde mediados del Siglo XVIII se caracteriza principalmente por la revisión de estilos históricos. Durante el Neoclasicismo el estilo preponderante es el grecolatino, principalmente mediante el uso de elementos arquitectónicos (frisos, molduras, columnas, etc.) para dar estructura a motivos inspirados en la naturaleza o a escenas como las que podían encontrarse en la cerámica griega. Ya entrando en el Romanticismo, el naturalismo cobra preponderancia y desarma esas estructuras tan geométricas, prefiriendo imitar el crecimiento natural de las flores y hojas.

Dentro de esta tendencia historicista también hay lugar para la novedad. Con la creciente clase media ávida de consumo novedoso y la capacidad industrial de producir en grandes cantidades y con valores bajos, se crea el clima ideal para el concepto de ‘ferias internacionales’ a través de las cuales se estimulará el comercio y el diseño. En este contexto surgen varios movimientos integrados por artistas, diseñadores y arquitectos que caracterizan la producción de fines del siglo XIX y principios del XX.

Uno de los importantes conceptos que establecen es que la forma de los objetos debe adecuarse a su función, proclamando entonces que las superficies planas como textiles y papeles decorativos, deben ser decorados con elementos bidimensionales, dejando de lado toda ilusión de espacialidad.

Fascinados con el diseño japonés, tanto por la calidad de la mano de obra como por el uso de la geometría y la abstracción, intentarán adaptar formas orientales para el uso occidental o decorar formas occidentales con motivos orientales.

El Arts & Crafts, liderado por William Morris, se caracteriza por tener no sólo fuertes convicciones con respecto al diseño, sino también por sus ideas acerca del trabajo, la sociedad y el arte. Su principal fuente de inspiración es la naturaleza (aunque fuertemente estilizada), y rescata el valor de las artes decorativas y su proceso artesanal de creación.

Para los escritores, artistas y arquitectos que integran el movimiento, no habrá diferencia entre las bellas artes y las artes decorativas. Su objetivo será romper las barreras entre artesanos, diseñadores y artistas.

La búsqueda de novedad hacia fin de siglo lleva al desarrollo del Art Nouveau, nombre que se le da a la corriente en Francia. En otros países se lo conocerá bajo otros nombres, esta diferenciación responde también a variaciones de estilo en las producciones de las diferentes escuelas.

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Exposición Universal de París de 1900. El Grand Palais es construido especialmente para el evento, lo tenemos muy presente por su uso habitual para la presentación de colecciones de alta costura de importantes casas de diseño europeas.

El estilo está muy presente en la arquitectura urbana, el diseño gráfico y en la producción de mobiliario y objetos.

Como una de las variantes del estilo, podemos ver la obra de la Escuela de Glasgow y su máximo exponente Charles Rennie Mackintosh.

Historia II: clase años 50

AVISO: en la sección Apuntes está actualizado el cronograma de prácticos para todo el mes de mayo

Acá les dejamos la clase que comprende los años desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la década de 1950.

Durante los primeros años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, y hasta la recuperación industrial y económica de las ciudades más afectadas, el traje sigue marcado por el racionamiento de los recursos.

El segmento social juvenil comienza a demarcarse como un grupo de consumo con intereses propios, diferenciados de los adultos y los niños. Entre estos grupos juveniles van cobrando fuerza algunos movimientos contraculturales que tendrán, sin proponérselo, gran influencia en la moda.

A mediados de la década del cuarenta el jean se populariza fuertemente entre los jóvenes norteamericanos, tanto para varones como para mujeres, al mismo tiempo que el mercado de este país va identificando o modelando a este nuevo grupo diferenciado de potenciales consumidores, hasta llegar a bautizarlo con el nombre de Teenagers En diciembre de 1944 la revista de actualidad LIFE, destacada por su fotografía periodística, publica un perfil sobre este grupo de jóvenes, detallando y analizando sus gustos, hábitos y estilo de vestimenta. En el artículo “Teen-Age Girls: They Live in a Wonderful World of Their Own” la fotógrafa Nina Leen retrata a un grupo de mujeres de entre 15 y 17 años. Una de las fotos muestra a un grupo de chicas, sentadas en las gradas de un campo deportivo, vestidas con jeans como protagonistas y factor de diferencia frente a niños o adultos que las rodean. Sus jeans son más bien holgados y de piernas rectas, recogidos en botamangas de diferentes anchos que dejan ver las medias blancas, contrastantes con la oscuridad de un denim bien pulcro, sin desgaste alguno. Completan el conjunto con mocasines o zapatos acordonados de estilo oxford, camisas, suéteres y chaquetas o blazers.  En 1944 comienza la publicación de Seventeen, revista especialmente dedicada a este creciente público juvenil en la que las marcas de ropa y otros productos dirigidos al segmento adolescente podían publicitarse. Si bien en los westerns de los años treinta y cuarenta el denim ya estaba en las pantallas de Hollywood vestido por el clásico cowboy norteamericano montado en su caballo, es en la década del 50 cuando cobra verdadero protagonismo en el cine. Finalizada la Segunda Guerra Mundial empezamos a reconocer al jean como prenda urbana en personajes de características misteriosas, marginales, conflictivas y hasta peligrosas, y de ahí su fuerza de seducción.

Marlon Brando montado a una motocicleta en The wild one (1953) con el conjunto de prendas que es hasta la actualidad el uniforme del biker o motoquero: campera y botas de cuero, remera ajustada y jeans.

Para ampliar este tema publicamos en la sección Apuntes el texto Un siglo de denim Dice el historiador Eric Hobsbawm sobre la hegemonía cultural estadounidense: “En el período de entreguerras, su vector principal había sido la industria cinematográfica norteamericana, la única con una distribución masiva a escala planetaria, y que era vista por un público de cientos de millones de individuos que alcanzó sus máximas dimensiones justo después de la segunda guerra mundial. […] La novedad de los años cincuenta fue que los jóvenes de clase media y alta, por lo menos en el mundo anglosajón, que marcaba cada vez más la pauta universal, empezaron a aceptar como modelos la música, la ropa e incluso el lenguaje de la clase baja urbana, o lo que creían que lo era.” Historia del siglo XX, Crítica, 1994 

Todavía situado en un contexto de crisis económica de posguerra Dior presenta en 1947 su primera colección, denominada Línea Corolla, instalando una silueta fantasiosa relacionada con el pasado próspero.

Muchas mujeres se manifestaron fuertemente en contra de la propuesta de Dior por considerarla una vuelta al pasado constrictivo del traje. Sus desfiles eran el evento de la temporada, ya que de lo que él presentara se desprendería la silueta a seguir por las tiendas productoras de pret a porter y por las revistas de moda en sus moldes para la confección hogareña.

Esta silueta con busto destacado, cintura muy reducida y faldas voluminosas requiere de cierta ropa interior que modele las curvas femeninas. La propuesta de Dior no sólo dinamiza el mercado de los textiles y la confección de prendas, también lo hace en el campo de los accesorios: sombreros, carteras, calzado, guantes, medias, maquillaje, etc El traje de baño de la época será el bikini, perdiendo toda relación con la práctica deportiva de años anteriores.

El diseño de posguerra incorpora materiales y procesos de fabricación novedosos y se caracteriza por las formas orgánicas. Para profundizar en el tema, recomendamos el libro “El diseño desde 1945” de Peter Dormer.

En Apuntes pueden encontrar un fragmento del libro The New Look – Lesley Jackson Cap 1 (fragmento traducción)

A continuación algunas imágenes y videos que ejemplifican la resignificación del período en colecciones de los últimos años Recomendamos ver el documental Dior et moi que retrata con detalle el mundo de la alta costura

Recomendamos también la película El hilo fantasma dirigida por Paul Thomas Anderson   de la cual les dejamos un trailer.

Historia II – 1930 a 1945

En esta clase analizamos el periodo comprendido entre la caída de la Bolsa de Wall Street y la Segunda Guerra Mundial

Comentamos sobre la reciente polémica con respecto a los códigos de vestimenta en los torneos de tenis a partir del atuendo diseñado por Nike para Serena Williams. Pueden leer sobre el tema en el artículo de VANESSA FRIEDMAN (Directora de Moda en New York Times)

Los estilos de las actrices de Hollywood tienen gran influencia ya que, a pesar del contexto de crisis económica, pueden imitarse los peinados y el maquillaje.
Una de las diseñadoras más destacadas del período es Madeleine Vionnet, responsable de la nueva técnica de corte al bies. Vionnet contruye sus trajes directamente sobre el cuerpo o el maniquí, logrando que las prendas se adapten a la silueta y no al revés. Valiéndose de pliegues y drapeados, sus trajes recuerdan al peplo, kitón e himation de la Grecia Clásica. Otra diseñadora de gran importancia es Elsa Schiaparelli que, a diferencia de Vionnet que se destaca por su desarrollo en cuanto a la forma y técnica constructiva de las prendas, es responsable por la estrecha relación entre vanguardias artísticas y moda. Schiaparelli trabaja con artistas como Man Ray, Jean Cocteau y Salvador Dalí. Sus prendas son extravagantes y revolucionarias. Es una de las pioneras en resignificar materiales en tiempos de escasez, usa celofán para sus bordados y hasta aspirinas a modo de botones. Lo mismo hará con los estampados, tomando motivos ordinarios de la vida cotidiana como textos de diarios o fósforos.

A continuación les dejamos un link al documental comentado en clase que relata la rivalidad entre Coco Chanel y Elsa Schiaparelli

En el calzado también se emplean materiales no convencionales, como las planchas de corcho que integran la plataforma de la sandalia creada por Salvatore Ferragamo. Debido a la crisis económica se reduce muchísimo el uso de los bordados, dando protagonismo a las telas estampadas con motivos pequeños y sin “pie” que facilitan la yuxtaposición en cortes complejos y no tienen demasiado desperdicio.

El traje en Europa durante la Guerra estará muy delineado por los gobiernos de cada país, imponiendo fuertes restricciones no sólo en la cantidad de prendas que podían comprarse sino también en las características de esas prendas. La limitación de los materiales establece cantidad máxima de botones en los sacos, medida de los dobladillos y prohibición de botamanga en los pantalones masculinos, entre otras.
La silueta se “militariza”, los hombros de ensanchan con hombreras, la cintura se marca de una forma no tan delicada como a principios de la década y las faldas se acortan debido a las restricciones en el consumo de los tejidos. En este panorama de standarización del traje, la novedad y diferencia pasa por los sombreros.