Danza y Moda

La danza en la corte francesa – orígenes del ballet

ANONYME FRANÇAIS ( XVIe siècle)Bal à la cour des ValoisVe...

Bal à la cour des Valois (c.1582) Caulery

El ballet y la ópera comenzaron en el siglo XVII, como elaborados espectáculos diseñados en las cortes europeas a modo de entretenimientos extravagantes, utilizados para celebrar matrimonios o mostrar la riqueza y el poder del gobernante. Con actuaciones que eran una mezcla entre palabra hablada, música, danza y pantomima, desarrollaban procesiones ceremoniales con espectaculares efectos técnicos y trajes extravagantes. Las historias se inspiraban en los mitos de la antigua Grecia y Roma o se basaban en temas como las cuatro estaciones, el mundo natural o las tierras extranjeras.

Los trajes eran ingeniosos y fantásticos, decorados con símbolos que ayudaban al público a reconocer a los personajes de la historia. El movimiento a menudo estaba limitado por el tamaño de estos trajes. Originalmente los ballets de la corte fueron protagonizados por la aristocracia y la realeza en las habitaciones y jardines de sus palacios. Los bailes se basaban en las danzas sociales de las cortes reales, con elegantes movimientos de los brazos y la parte superior del cuerpo, y elaborados patrones de piso.

Luis XIV como Apolo en Ballet de la nuit 1653 – By Henri de Gissey

El rey Luis XIV de Francia, conocido como el Rey Sol, encarnó al dios Apolo en Le Ballet de la Nuit (El Ballet de la Noche) a la edad de 15 años.

La lezione di danza 1741 c. – Pietro Longhi

Estos enormes espectáculos ayudaron a mantener a los cortesanos entretenidos la vida en la corte podía ser monótona y aburrida, y saber bailar era un logro social necesario.

Eventualmente se hizo imposible para los bailarines aficionados alcanzar los estándares exigidos por los maestros y compositores de baile, y entonces las tradiciones del ballet y la ópera se separaron comenzando a desarrollarse de forma independiente, hasta que en 1661 se estableció en Francia la Académie Royale de Danse. Allí se capacitó a los primeros bailarines de teatro profesionales y el baile se trasladó de la corte a los teatros públicos.

Estas espectaculares celebraciones de la corte francesa están representadas en la película Marie Antoinette dirigida por Sofia Coppola en el año 2006. En la siguiente escena podemos ver al sucesor al trono de Francia, futuro Luis XVI, bailando el minué con su esposa Maria Antonieta. Ella, como la mayoría de las mujeres en el salón, lleva un vestido a la francesa o Watteau que se caracteriza por las amplias tablas verticales que parten del escote trasero.

La danza y la moda en el Siglo XIX

Después de la Revolución Francesa de 1789 las mujeres abandonaron los paniers y corsés, que vemos en María Antonieta, por vestidos chemise de estilo griego que enfatizaban el cuerpo.

La Dance a l’Eveque’ James Gillray 1796

Las bailarinas siguieron la moda y el uso de estos vestidos significó que podían realizar un mayor rango de movimiento. Ahora usaban zapatillas planas, lo que permitía una mayor flexibilidad en el pie, y las mujeres desarrollaron el truco de levantarse de puntillas (en punta demi). Los trajes de los hombres también reflejaban la moda llevando una chaqueta y pantalones ajustados. Ahora que los trajes se habían vuelto más libres, hombres y mujeres podían bailar juntos.

Bal de Société 1804 Jean François Bosio

Estas escenas de baile de principios de siglo XIX son retratadas de manera satírica por el artista Jean François Bosio y resignificadas en el film Emma. (2020) dirigido por Autumn de Wilde.

En la película “La Edad de la Inocencia” (1993) dirigida por Martin Scorsese podemos ver otra escena de baile, esta vez situada en la segunda mitad del siglo XIX en la ciudad de New York. Durante el transcurso de la escena la voz en off va contándonos sobre las características de los salones de baile y el ceremonial requerido a un caballero al ingresar al salón (la película está disponible actualmente en Netflix, esta escena se desarrolla a partir del minuto 7)

El volumen generado en la falda gracias a la crinolina, que en sus inicios era concéntrico, se va desplazando hacia atrás hasta llegar alrededor de 1870  a concentrarse exclusivamente en la parte trasera debajo de la cintura. Esta nueva forma de la falda, imperceptible si vemos a la mujer de frente, se lograba con el uso del polisón.

“Too Early” James Jacques Tissot (1873)

El registro de estos años en el ámbito del ballet es muy conocido por el trabajo de Edgar Degas. En su pintura “La clase de danza” de 1874 podemos encontrar muchos paralelismos entre el traje, accesorios y peinado de las bailarinas y de las damas retratadas en la llegada al baile Too Early por Tissot.

La clase de danza (1874) Edgar Degas

La danza y los diseñadores a partir del Siglo XX

La relación entre la danza y la moda continúa hasta nuestros días. Son muchos los diseñadores que se inspiraron en el vestuario de los ballets o que lo produjeron. Uno de los exponentes más destacados en este ámbito es el modisto francés Paul Poiret quien, durante los años previos a la Primera Guerra Mundial y a partir de su  fascinación con el vestuario y escenografías de Leon Bakst, llevó el estilo de los Ballets Rusos de Diaghilev a la moda femenina.

Vestuario Scheherazade (1910) por Leon Bakst

Este conjunto fue realizado para la fiesta “Las mil y dos noches” organizada por Paul Poiret en 1911 para promover sus nuevas creaciones en todo el esplendor y glamour de la tendencia orientalista.

1911 Paul Poiret

Años más tarde será el turno de Gabrielle Chanel de colaborar con el vestuario de la compañía de Ballet Rusos en la obra Le Train Bleu de Jean Cocteau. El creciente gusto por el deporte y las actividades en las playas de estos años queda plasmado en este ballet, donde se representan estas y otras actividades desarrolladas en las costas francesas que recorre el tren que da nombre a la obra.

Le Train Bleu Premiered June 20, 1924 Le Train Bleu is a ballet in ...

Le Train Bleu (1924)

La diseñadora Madeleine Vionnet también se inspiró en la danza, particularmente en la bailarina Isadora Duncan, estudiando sus coreografías para comprender mejor el cuerpo en movimiento. Con motivo del centenario de su surgimiento la casa Vionnet Paris lanzó en 2012 un cortometraje en homenaje a la bailarina que evidencia la continua conexión de la marca con el mundo de la danza.

Otro gran ejemplo de la relación entre danza y moda es el vestuario de la película Black Swan de 2010 dirigida por Darren Aronofsky. Las hermanas Mulleavy de Rodarte crearon los trajes de baile que llevan Natalie Portman y Mila Kunis poniendo en juego la fantasía y oscuridad de la competencia en este universo que bien retrata “El cisne negro”.

Marchesa sketches for Black Swan tutus. (With images) | Black swan ...

Posteriormente al diseño de los trajes de “El cisne negro” Rodarte volvió a trabajar con el coreógrafo de la película Benjamin Millepied en la obra Two Hearts para el New York City Ballet.

TWO HEARTS (2012) por Rodarte

También en Buenos Aires tenemos ejemplos de esta relación, uno de ellos es el diseñador Pablo Ramirez, quien no solo trabajó como partido para algunas de sus colecciones con estéticas tomadas del ballet sino que también desarrolló vestuario para varias obras siendo “Zeppelin” una de ellas.

Los bocetos del vestuario de Zeppelin

Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín “Zeppelin” vestuario de Pablo Ramirez

Por último, algunas colecciones de moda recientes en las que podemos reconocer la influencia de la danza resignificada en varios de sus aspectos: la escena, el entrenamiento, la música, etc.

Maria Grazia Chiuri para Christian Dior RTW SS2019

ACNE Studios SS2019

El lago de los cisnes por John Galliano para Maison Margiela AW2019

Recomendamos ampliar con:

Emma (2020): Fecha de Estreno en Perú + Posters in 2020 (With ...

Emma. (2020) dir. Autumn de Wilde

The Age of Innocence (1993) Original One-Sheet Movie Poster ...

La Edad de la Inocencia (1993) dir. Martin Scorsese

Nuevo poster de Black Swan | Más allá de Orión

Black Swan (2010) dir. Darren Aronofsky

 

Bibliografía consultada:

  • The Origins of Ballet. Victoria and Albert Museum
  • Google Arts & Culture
  • Historia del traje en occidente: desde los orígenes hasta la actualidad. François Boucher
  • Encyclopedia of Clothing and Fashion. Valerie Steele (ed)
Nuestras redes:
Aprovechamos para recordarles los sitios de FADU donde se publica información oficial con respecto a las fechas de inicio de clases e inscripciones:

 

A TRAVÉS DE UNA VENTANA

A TRAVÉS DE UNA VENTANA

La ventana se convirtió en estos días en nuestra principal vía de contacto, tanto real como virtual, con lo que pasa afuera de nuestras casas. Nos sirve para enmarcar y definir aquello sobre lo nos gustaría conocer más. Salir por las ventanas para ver qué hay ahí afuera, o entrar por ellas para espiar espacios interiores, domésticos o palaciegos, íntimos o familiares. Una excusa que nos permite asomarnos a estilos en el traje de los últimos dos siglos.

La ventana es un tema muy presente en la pintura del Siglo XIX y a propósito de esto reproducimos un fragmento perteneciente a la exposición Rooms with a View: The Open Window in the 19th Century

Esta exposición se centra en un tópico atesorado por los románticos: la vista a través de una ventana abierta. Los artistas alemanes, franceses, daneses y rusos tomaron el tema por primera vez en la segunda década del siglo XIX. Yuxtaponiendo cerca y lejos, la ventana es una metáfora del anhelo incumplido. Los pintores destilaron este sentimiento en imágenes de habitaciones desocupadas y silenciosas con figuras contemplativas, estudios con artistas trabajando, y ventanas abiertas como motivo único.

Todo a la distancia se convierte en poesía: montañas distantes, personas distantes, acontecimientos distantes, todo se vuelve romántico” — Novalis, 1798

Marie Denise Villers 1801

El vestido chemise de muselina de algodón blanco que llevan las mujeres retratadas en la imagen superior, fue el protagonista del guardarropas femenino durante los primeros años del Siglo XIX.

Chemise (ropa interior) de izq a der: lino y algodón 1780 – lino 1840/59 – algodón 1880s

Su nombre deriva de la prenda de uso íntimo que le da origen: una camisa larga de algodón o lino usada como primera piel debajo de los pesados vestidos durante más de trescientos años. Tres procesos fundamentales dieron lugar a este cambio tan radical en el traje femenino: la mejora e incremento en la producción de textiles de algodón que trajo la Revolución Industrial, la mirada neoclásica en el arte del Iluminismo, y el abandono de la exuberancia y ostentación asociadas al Antiguo Régimen derrocado por la Revolución Francesa.

Caspar David Friedrich “Woman at the Window” 1822

Con el transcurso de los años, y ante las crecientes muertes por tuberculosis debidas a la poca protección corporal del chemise de muselina, los vestidos fueron retomando el uso de textiles más pesados y cubritivos. Podemos ver este cambio en la mujer de verde, si bien mantiene las características principales de la silueta del primer cuarto del Siglo XIX: talle alto marcado debajo del busto y falda larga con pliegues y de caída natural sin ahuecador.

Georg Friedrich Kersting “In Front of the Mirror” 1827

Reggie Darling: Reggie Out & About: "Rooms With A View" Opening at ...

Emilius Bærentzen “The Family Circle” ca. 1830

Christoffer Wilhelm Eckersberg “The Artist’s Two Daughters” 1852

El fuerte contraste entre las últimas tres imágenes nos muestra la diferencia entre la liviandad y despojo de las prendas vestidas en la intimidad del dormitorio y lo complejo y recargado de los conjuntos retratados en situaciones sociales como se ve en la sala de “The Family Circle”. En pocos años vemos como el entalle del vestido va descendiendo hasta ubicarse nuevamente en la cintura, confirmando así la vuelta al uso del corset que se mantiene hasta inicios del Siglo XX.

También conocemos con el nombre de chemise o camisero al vestido abotonado en el frente producto de la fuerte influencia norteamericana sobre el traje durante el Siglo XX. Con origen en el conjunto de camisa y falda, generalmente de algodón y usado mayormente por enfermeras por ser práctico y lavable, durante la Primera Guerra Mundial se convirtió en el uniforme de la Cruz Roja y otras organizaciones que necesitaban ropa funcional para sus trabajadoras.

Avisos de los años 30s mostrando vestidos camiseros para la práctica de golf

Pulcro y sentador, acompañó al entusiasmo de la posguerra por los deportes activos, y en la década de 1920, se adaptó a vestidos para el golf y el tenis.

La tenista francesa Suzanne Lenglen en los años 30

Revista LIFE mayo 1938

Un clásico del estilo estadounidense, en versiones con falda voluminosa siguiendo los dictados del New Look o con ajustada falda tubo también bajo lineamientos de Dior, se convirtió en el más elegido por el ama de casa de los años 50.

Serbin of Florida – Vogue April 1958

VOGUE EEUU 1950 – 1955 – 1959

 

Rear Window (1954) Movie Poster – My Hot Posters

REAR WINDOW (La ventana indiscreta) 1954 – Alfred Hitchcock

En el film “La ventana Indiscreta” un reportero gráfico (James Stewart) a veces acompañado por su bella novia modelo (Grace Kelly) y su enfermera (Thelma Ritter), obligado a permanecer en reposo con su pierna enyesada, procura escapar al tedio de su convalecencia contemplando desde la ventana de su apartamento el otro lado del patio. El vestuario de la película fue diseñado por Edith Head, quien trabajó en varias películas dirigidas por Alfred Hitchcock.


En las ilustraciones de Edith Head vemos algunos de los conjuntos diseñados para Grace Kelly, entre los que se encuentra un vestido camisero que se adapta al glamuroso estilo New Look característico de la época. También vemos el vestido camisero en el personaje de la enfermera aunque en este caso se trata de un modelo muy simple y con hombros rígidos que nos recuerda un poco al estilo utilitario de los años 40.

Hitchcock's 'Rear Window' Still Thrills 1954 | Grace kelly, Rear ...

En una escena de la película se la puede ver a Grace Kelly leyendo una revista Harper’s Bazaar, sin embargo es la revista VOGUE quien hace unos años se inspiró en “Rear Window” para uno de sus editoriales de moda.

Even this fresh take on oldschool glamour wont distract our hero . On Murphy Dolce Gabbana cotton dress 2475 select...

VOGUE abril 2013 Fotografía: Peter Lindbergh // Edición de Moda: Grace Coddington

“Era el verano de 1960, y una mañana eché un vistazo por la ventana de mi estudio en Manhattan y noté que el edificio de enfrente se estaba preparando para la demolición. Mirando el diseño de las ventanas vacías, se me ocurrió una idea: poner a una mujer con ropa colorida en cada una de las aberturas.” comenta Ormond Gigli acerca de la imagen que sigue, su foto más famosa.

Ormond Gigli “Girls in the Windows” 1960 New York

Treinta años más tarde podemos encontrar guiños a esta famosa fotografía en el corto cinematográfico filmado en el hotel “Le Carlton” para promoción del perfume “Egoiste” de CHANEL dirigido por Jean-Paul Goude.

Recomendamos ampliar con:

Y ver la película:

I've never seen ... Rear Window | Film | The Guardian

Rear Window (La ventana indiscreta) 1954

Bibliografía consultada:

  • Rooms with a View: The Open Window in the Nineteenth Century
    Rewald, Sabine (2011)
  • Google Arts & Culture
  • Encyclopedia of Clothing and Fashion. Valerie Steele (ed)
  • 1950s American Fashion. Jonathan Walford
Nuestras redes:
Aprovechamos para recordarles los sitios de FADU donde se publica información oficial con respecto a las fechas de inicio de clases e inscripciones:

 

Cuerpo, distancia y protección: Un recorrido histórico

En tiempos de pandemia la moda se resignifica y trabaja sobre las nuevas nociones de protección. En este recorrido histórico exploraremos ejemplos de distanciamiento social, resguardo y defensa.

Las mascaras del teatro griego.

La vestimenta en Grecia se basaba en el tipo de pensamiento racional ideal que caracterizaba a la civilización. Las prendas se producían de forma artesanal y eran un actividad de interior. La técnica utilizada era el drapeado y partían de formas geométricas básicas, un ejemplo de esto es el quitón conformado por dos paños que se unían por los hombros con fíbulas (pequeños ganchos que se utilizaron hasta la aparición del botón). Está túnica también se utilizaba por los actores en las representaciones teatrales. Para diferenciarse se crearon dos tipos de accesorios: el calzado denominado coturnos que enfatizaban la altura y las máscaras que resaltaban los rastros y comunicaban el tipo de obra si era  tragedia, comedia o sátira a través de la expresión facial.

Estas máscaras llegaron a tener un gran tamaño, solían ser de mayor escala comparando con  la cabeza del usuario para que pudieran verse desde la distancia y poseían complejas formas de funcionamiento en donde la forma interior podía mejorar el volumen vocal del actor.

Captura de pantalla 2020-05-26 09.48.13

Máscara de Comedia – 3er – 2do siglo AC – The J. Paul Getty Museum

Las corazas romanas.

Una de las civilizaciones con mayores avances en cuanto a indumentaria y accesorios de guerra es sin dudas la romana. Con antecedentes en el traje militar en los Etruscos incorporaron grandes avances por su amplia trayectoria y sus interminables victorias. La prenda defensiva del soldado romano era la coraza o también conocida como cuirass o peto de bronce. Esta lamina de bronce se moldeaba con la forma del cuerpo y podía llevarse con la cota de malla, un tejido metálico que proveía aún mayor protección. Este modo de protección ha sido resignificado por diseñadores como Paco Rabanne en los 60s.

Captura de pantalla 2020-05-26 09.50.18

Cuirass –  400 – 301 a.C. – Museo arqueológico de Granada.

GUNNAR LARSEN 1966 PACO RABANNE SS2012

Vestido de malla metálica creado por Paco Rabanne en 1966. Foto: Gunnar Larsen.

Los tocados medievales.

Durante la Baja Edad Media los tocados femeninos comenzaron un camino ascendente en búsqueda de una silueta esbelta y lánguida, el propósito de tales accesorios yacía en imitar la altura de las catedrales góticas y sus arcos ojivales. Estás volumétricas piezas llegaron a tamaños extremos teniendo que ser reguladas por las leyes suntuarias del momento.

10953301494_ae3883fb56_5k

Tocado con redecillas denominadas templers y velo. Infanta Beatriz de Portugal – Iglesia de Fitzalan, Sussex.

Young_Woman_with_a_Pink_MET_DT200206

Tocado Hennin – Retrato de dama joven pintado por Hans Memling del díptico Alegoría del verdadero amor (ca. 1485).

El verdugado Renacentista.

El surgimiento y las clases poderosas de los siglos XV y XVI fueron la coyuntura propicia para el comienzo de una silueta recargada y rígida, característica del periodo. Las prendas interiores se endurecieron y dieron lugar al nacimiento del verdugado, una estructura de forma cónica o tambor que creaba volumen en las faldas. Poseía ciertas variantes en su construcción según el país de origen y se armaba en conjunto al cuerpo o corset.

4fc59297ecec308c02cd31d24065ded3

Recreación de tipos de verdugado realizados por el Shakespeare’s Globe Theatre de Londres.

Anne_of_Denmark_Gheeraerts

Marcus Gheeraerts el Joven:  Ana de Dinamarca con verdugado tipo tambor (1611-1614), óleo sobre lienzo, Woburn Abbey.

Captura de pantalla 2020-05-26 10.02.30

Lady Macbeth vestuario de Thierry Mugler – 1985

Los Panniers y el vestido a la francesa.

La corte francesa fue de las más adeptas a los continuos cambios de la moda y una de las que fomento las extravagancias en el vestir. Durante el siglo XVIII aparecieron los panniers o tontillos que eran unas estructuras que se llevaban sobre los laterales del cuerpo debajo de la falda para crear volumen de forma horizontal. Llegaron a ser tan anchos que las mujeres debían pasar de costado por las aberturas y puertas. Esta moda tuvo su fin a finales de siglo XVIII cuando Maria Antonieta cambio hacia un estilo más natural que daría lugar al vestido redondo de principios del Neoclasicismo.

Captura de pantalla 2020-05-26 10.05.15

Mantua Escocesa – 1750 – 1770 – Museo Nacional de Escocia.

_JOURNALHALFWIDTH_thiam

Thom Browne – Colección 2020.

Capotas del siglo XIX.

Un clásico modelo de las películas de Jane Austen, la capota era el acento perfecto para el vestido chemise. Con sus amplias alas laterales cubría el rostro y alejaba pretendientes indeseados. Podían estar confeccionadas con tejido de mimbre o forradas en telas como satén o terciopelo, se decoraban con flores, moños y cintas en tonos pastel. En una carta de Jane Austen a su hermana Cassandra la autora expresa sus deseos de realizar su propia capota: “La próxima semana comenzarán mis operaciones en mi sombrero, del cual sabes que dependen mis principales esperanzas de felicidad”.

Captura de pantalla 2020-05-26 10.09.02

Poke Bonnet – Capota – Met Museum – 1850

Invisibles-Tete-a-Tete-poke-bonnet-satire-1810s

“Les Invisibles en Tête-à-Tête”, a French satire on the poke bonnet (called “invisible” in French), 1810s. No. 16 in the series of engravings, “Le Suprême Bon Ton” (probably from the 1810s).

Crinolinas y Polisones.

Si hablamos de distanciamiento social el siglo XIX es uno de los mejores ejemplos para mostrar cómo la silueta femenina permitía alejarse del resto de la población. La crinolina, una estructura cilíndrica que se utiliza por debajo de la falda, llegó a su popularidad a mediados del siglo. Este accesorio fue imprescindible en la moda romántica y se mantuvo en pleno auge hasta la década de los 70s cuando comienza a cambiarse hacía el polisón. El estilo victoriano de fin de siglo adopto un sistema de conjunto más serio y austero marcado por el luto de la reina Victoria. Las amplias y románticas crinolinas desaparecieron haciendo lugar a una novedosa estructura que solo dará volumen a la parte de atrás de la silueta. Se realizaron en distintos materiales como almohadillas y aceros flexibles para mayor comodidad y desaparecieron con la llegada del siglo XX.

Captura de pantalla 2020-05-26 10.12.16

Caricatura sobre el uso de la crinolina: An Excusable Error: Chickens believe they have found the cage where they were raised (Une Erreur Excusable) – Honoré Daumier1857 – Davison Art Center, Wesleyan University – Middletown, Estados Unidos

Captura de pantalla 2020-05-26 10.14.27

Vestido con polisón- Dress with bustle – Vestido con polisón 1884-1886 – Met Museum

Sombrero rueda de carro – Belle Epoque.

La década más opulenta y exótica del siglo XX promovió una silueta sinuosa en forma de reloj de arena que puede verse representada en las fotografías de la actriz Camille Clifford, también denominada Gibson Girl por las famosas ilustraciones de Charles Dana Gibson. Los vestidos con cola latiguillo se completaban con un amplio sombrero que se llamo Cart Wheel Hat (Rueda de carro) porque por sus amplias dimensiones parecía más un accesorio para el automóvil que para vestir.

lantelme-chapeau-com-y-com-3-1911

Fotografía de Mademoiselle Lautelme con sombrero rueda de carro.

tumblr_n6llwk8GHM1tx3qgko6_1280

Cart Wheel hats – Belle Epoque.

Ballet Triádico – Bauhaus.

Llegados los 20s comenzamos a ver una nueva oleada de experimentación dada por el fin de la primera guerra que abre camino a una era de modernidad, cargada de aceleración, progreso y optimismo. La escuela de artes y oficios Bauhaus poseía variados talleres en donde los alumnos expresaban las nuevas ideas para un nuevo mundo. Un destacado profesor fue el director del Ballet Triádico Oskar Schlemmer que permitió a los alumnos manifestarse a través de las prendas creando vestuario a partir de siluetas extra corporales que revisitaban la noción de cuerpo como soporte, el color y la materialidad. Sus presentaciones fueron y son grandes influencias en el vestuario de cantantes, performers y artistas visuales.

hqdefault

Triadic-Ballet

Vestuarios Ballet Triádico – Bauhaus.

La era espacial de los 60s y sus accesorios.

El boom de la juventud en los 60s tuvo un claro objetivo, diferenciarse del mundo adulto y proponer nuevas temáticas de diseño joven. Los nuevos materiales como el pvc, el poliéster, el vinilo y técnicas de estampado simples como la sublimación aportaron color y frescura a los diseños. Una de las temáticas más recurrentes de lo diseñadores fue el fanatismo por la era espacial marcada por el comienzo de la guerra fría y la llegada a la luna por parte de Estados Unidos en 1969. Cascos de tipo espacial, botas metalizadas, amplios tapados traslúcidos eran recurrentes en las colecciones de André Courreges, Paco Rabanne, Pierre Cardin y Mary Quant. 

tumblr_psmm396m211tzpr0yo2_r1_1280

Conjunto de André Courrèges , fotografía de Peter Knapp, 1965.

2006AM9270

Celia Hammond y Pattie Boyd con cascos de fieltro diseñados por Edward Mann. Foto de  John French, 1965.

Harper's Bazaar April 1965-13

Jean Shrimpton por Richard Avedon, 1964.

La exageración de los 80s.

Una amplia línea de hombros caracterizo la silueta femenina y masculina durante la década de los 80s. Diseñadores cómo Claude Montana y Thierry Mugler llevaron al extremo la extravagancia y opulencia del power dressing característico de la era. Los trajes sastres llegaron a medidas inverosímiles y dieron lugar al accesorio del momento: las hombreras. Como expresa Thierry Mugler en una de sus entrevistas sobre su éxito durante los 80s: “La moda es una película. Todas las mañanas cuando te vistes, te diriges a ti mismo”.

d04944fc32cfd9d794d1969add8fd6b4

Desfile de  THIERRY MUGLER, PRÊT-À-PORTER, COLLECTION AUTOMNE-HIVER 1995-96 À PARIS EN MARS 1995, FRANCE. COURTESY OF GETTY IMAGES.

d4a82e46be8380fbcc8c8c03360bdb81

CARDI B AT THE 61ST ANNUAL GRAMMY AWARDS WEARING FALL 1995 COUTURE MUGLER. COURTESY OF GETTY IMAGES.
ClaudeMontanaMagazineCollection
Claude Montana – Década de los 80s.

Repensando el cuerpo: los 90s y Rei Kawakubo.

Si bien la diseñadora Rei Kawakubo formó parte de la primera oleada de diseñadores durante la década de los 80s, su forma de re trabajar el cuerpo con novedosos sistemas de sostén, siluetas extra corporales y formas arquitectónicas lograron expandirse durante la primera etapa de los 90s influenciando a una amplia generación de diseñadores que ya no volvería a pensar la silueta sin la experimentación. Trajes que toman volúmenes inauditos, protuberancias que emergen por fuera de los estándares de belleza occidental y estructuras sólidas que llevan el cuerpo a una obra de arte son algunos de los aportes de una de las diseñadoras que más trabajaron el distanciamiento social tanto en la moda como en la vida personal.

CDC7

 

Retrospectiva en el Met sobre Rei Kawakubo – Art of the In-Between Met Gala 2017.

Historia II: la juventud en la segunda posguerra

Si bien existen variados ejemplos sobre el devenir de la juventud y sus muchas y divergentes direcciones – románticos a fines del Siglo XIX que buscaban la vuelta a la naturaleza, las flappers de los locos años veinte y su pasión por el jazz, los rebeldes del swing alemanes o la visión militarista de las Juventudes Hitlerianas – es a fines de la Segunda Guerra Mundial el momento en que el término teenage se convierte en parte integral de la cultura popular, cuando el segmento social juvenil comienza a demarcarse como un grupo de consumo con intereses propios.

Jon Savage explora en Teenage: la invención de la juventud, 1875-1945 la prehistoria del fenómeno que transformó la sociedad contemporánea, la emergencia de la juventud como una etapa diferenciada entre la niñez y el mundo adulto.

El siguiente trailer corresponde al documental Teenage (2013) dirigido por Matt Wolf basado en el libro de Jon Savage.

Entre estos grupos juveniles van cobrando fuerza algunos movimientos contraculturales que tendrán, sin proponérselo, gran influencia en la moda.

A mediados de la década del cuarenta el jean se populariza fuertemente entre los jóvenes norteamericanos, tanto para varones como para mujeres, al mismo tiempo que el mercado de este país va identificando o modelando a este nuevo grupo diferenciado de potenciales consumidores, hasta llegar a bautizarlo con el nombre de Teenagers En diciembre de 1944 la revista de actualidad LIFE, destacada por su fotografía periodística, publica un perfil sobre este grupo de jóvenes, detallando y analizando sus gustos, hábitos y estilo de vestimenta. En el artículo “Teen-Age Girls: They Live in a Wonderful World of Their Own” la fotógrafa Nina Leen retrata a un grupo de mujeres de entre 15 y 17 años. Una de las fotos muestra a un grupo de chicas, sentadas en las gradas de un campo deportivo, vestidas con jeans como protagonistas y factor de diferencia frente a niños o adultos que las rodean. Sus jeans son más bien holgados y de piernas rectas, recogidos en botamangas de diferentes anchos que dejan ver las medias blancas, contrastantes con la oscuridad de un denim bien pulcro, sin desgaste alguno. Completan el conjunto con mocasines o zapatos acordonados de estilo oxford, camisas, suéteres y chaquetas o blazers.  En 1944 comienza la publicación de Seventeen, revista especialmente dedicada a este creciente público juvenil en la que las marcas de ropa y otros productos dirigidos al segmento adolescente podían publicitarse. Si bien en los westerns de los años treinta y cuarenta el denim ya estaba en las pantallas de Hollywood vestido por el clásico cowboy norteamericano montado en su caballo, es en la década del 50 cuando cobra verdadero protagonismo en el cine. Finalizada la Segunda Guerra Mundial empezamos a reconocer al jean como prenda urbana en jóvenes de características misteriosas, marginales, conflictivas y hasta peligrosas, y de ahí su fuerza de seducción.

Marlon Brando montado a una motocicleta en The wild one (1953) con el conjunto de prendas que es hasta la actualidad el uniforme del biker o motoquero: campera y botas de cuero, remera ajustada y jeans. Para ampliar este tema publicamos en la sección Apuntes el texto Un siglo de denim

“Poco después de la guerra, los sastres de Saville Road – los árbitros tradicionales y típicamente conservadores del estilo de vestir masculino de la clase alta británica – produjeron una línea más extravagante de ropa de hombre que se conoció como ‘eduardiana’ porque se remontaba a la edad de oro de Eduardo VII en la primera década del siglo XX. Las chaquetas de este estilo eran de abotonadura simple, largas, ajustadas y a menudo con adornos de terciopelo en el cuello o los puños. Se usaban con pantalones estrechos y elegantes chalecos de brocado. Gran Bretaña, como nación, necesitaba recuperar el orgullo de sí misma y este estilo ‘eduardiano’ de clase alta sirvió tanto para simbolizar un momento en que la grandeza de Gran Bretaña había estado fuera de discusión como para poner un control sobre la hegemonía cultural cada vez mayor de América.” Ted Polhemus, Streetstyle 2010

Este estilo fue tomado por los adolescentes de clase trabajadora e intervenido con algunos elementos provenientes de la cultura norteamericana: corbatín o pañuelo estilo cowboy, jeans con botamanga.

Dice el historiador Eric Hobsbawm sobre la hegemonía cultural estadounidense: “En el período de entreguerras, su vector principal había sido la industria cinematográfica norteamericana, la única con una distribución masiva a escala planetaria, y que era vista por un público de cientos de millones de individuos que alcanzó sus máximas dimensiones justo después de la segunda guerra mundial. […] La novedad de los años cincuenta fue que los jóvenes de clase media y alta, por lo menos en el mundo anglosajón, que marcaba cada vez más la pauta universal, empezaron a aceptar como modelos la música, la ropa e incluso el lenguaje de la clase baja urbana, o lo que creían que lo era.” Historia del siglo XX, Crítica, 1994

Historia II: clase años 50

Acá les dejamos la clase que comprende los años desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la década de 1950.

Durante los primeros años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, y hasta la recuperación industrial y económica de las ciudades más afectadas, el traje sigue marcado por el racionamiento de los recursos.

El segmento social juvenil comienza a demarcarse como un grupo de consumo con intereses propios, diferenciados de los adultos y los niños. Entre estos grupos juveniles van cobrando fuerza algunos movimientos contraculturales que tendrán, sin proponérselo, gran influencia en la moda.

A mediados de la década del cuarenta el jean se populariza fuertemente entre los jóvenes norteamericanos, tanto para varones como para mujeres, al mismo tiempo que el mercado de este país va identificando o modelando a este nuevo grupo diferenciado de potenciales consumidores, hasta llegar a bautizarlo con el nombre de Teenagers En diciembre de 1944 la revista de actualidad LIFE, destacada por su fotografía periodística, publica un perfil sobre este grupo de jóvenes, detallando y analizando sus gustos, hábitos y estilo de vestimenta. En el artículo “Teen-Age Girls: They Live in a Wonderful World of Their Own” la fotógrafa Nina Leen retrata a un grupo de mujeres de entre 15 y 17 años. Una de las fotos muestra a un grupo de chicas, sentadas en las gradas de un campo deportivo, vestidas con jeans como protagonistas y factor de diferencia frente a niños o adultos que las rodean. Sus jeans son más bien holgados y de piernas rectas, recogidos en botamangas de diferentes anchos que dejan ver las medias blancas, contrastantes con la oscuridad de un denim bien pulcro, sin desgaste alguno. Completan el conjunto con mocasines o zapatos acordonados de estilo oxford, camisas, suéteres y chaquetas o blazers.  En 1944 comienza la publicación de Seventeen, revista especialmente dedicada a este creciente público juvenil en la que las marcas de ropa y otros productos dirigidos al segmento adolescente podían publicitarse. Si bien en los westerns de los años treinta y cuarenta el denim ya estaba en las pantallas de Hollywood vestido por el clásico cowboy norteamericano montado en su caballo, es en la década del 50 cuando cobra verdadero protagonismo en el cine. Finalizada la Segunda Guerra Mundial empezamos a reconocer al jean como prenda urbana en personajes de características misteriosas, marginales, conflictivas y hasta peligrosas, y de ahí su fuerza de seducción.

Marlon Brando montado a una motocicleta en The wild one (1953) con el conjunto de prendas que es hasta la actualidad el uniforme del biker o motoquero: campera y botas de cuero, remera ajustada y jeans.

Para ampliar este tema publicamos en la sección Apuntes el texto Un siglo de denim Dice el historiador Eric Hobsbawm sobre la hegemonía cultural estadounidense: “En el período de entreguerras, su vector principal había sido la industria cinematográfica norteamericana, la única con una distribución masiva a escala planetaria, y que era vista por un público de cientos de millones de individuos que alcanzó sus máximas dimensiones justo después de la segunda guerra mundial. […] La novedad de los años cincuenta fue que los jóvenes de clase media y alta, por lo menos en el mundo anglosajón, que marcaba cada vez más la pauta universal, empezaron a aceptar como modelos la música, la ropa e incluso el lenguaje de la clase baja urbana, o lo que creían que lo era.” Historia del siglo XX, Crítica, 1994 

Todavía situado en un contexto de crisis económica de posguerra Dior presenta en 1947 su primera colección, denominada Línea Corolla, instalando una silueta fantasiosa relacionada con el pasado próspero.

Muchas mujeres se manifestaron fuertemente en contra de la propuesta de Dior por considerarla una vuelta al pasado constrictivo del traje. Sus desfiles eran el evento de la temporada, ya que de lo que él presentara se desprendería la silueta a seguir por las tiendas productoras de pret a porter y por las revistas de moda en sus moldes para la confección hogareña.

Esta silueta con busto destacado, cintura muy reducida y faldas voluminosas requiere de cierta ropa interior que modele las curvas femeninas. La propuesta de Dior no sólo dinamiza el mercado de los textiles y la confección de prendas, también lo hace en el campo de los accesorios: sombreros, carteras, calzado, guantes, medias, maquillaje, etc El traje de baño de la época será el bikini, perdiendo toda relación con la práctica deportiva de años anteriores.

El diseño de posguerra incorpora materiales y procesos de fabricación novedosos y se caracteriza por las formas orgánicas. Para profundizar en el tema, recomendamos el libro “El diseño desde 1945” de Peter Dormer.

En Apuntes pueden encontrar un fragmento del libro The New Look – Lesley Jackson Cap 1 (fragmento traducción)

A continuación algunas imágenes y videos que ejemplifican la resignificación del período en colecciones de los últimos años Recomendamos ver el documental Dior et moi que retrata con detalle el mundo de la alta costura

Recomendamos también la película El hilo fantasma dirigida por Paul Thomas Anderson   de la cual les dejamos un trailer.

Historia II: clase años 50

AVISO: en la sección Apuntes está actualizado el cronograma de prácticos para todo el mes de mayo

Acá les dejamos la clase que comprende los años desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la década de 1950.

Durante los primeros años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, y hasta la recuperación industrial y económica de las ciudades más afectadas, el traje sigue marcado por el racionamiento de los recursos.

El segmento social juvenil comienza a demarcarse como un grupo de consumo con intereses propios, diferenciados de los adultos y los niños. Entre estos grupos juveniles van cobrando fuerza algunos movimientos contraculturales que tendrán, sin proponérselo, gran influencia en la moda.

A mediados de la década del cuarenta el jean se populariza fuertemente entre los jóvenes norteamericanos, tanto para varones como para mujeres, al mismo tiempo que el mercado de este país va identificando o modelando a este nuevo grupo diferenciado de potenciales consumidores, hasta llegar a bautizarlo con el nombre de Teenagers En diciembre de 1944 la revista de actualidad LIFE, destacada por su fotografía periodística, publica un perfil sobre este grupo de jóvenes, detallando y analizando sus gustos, hábitos y estilo de vestimenta. En el artículo “Teen-Age Girls: They Live in a Wonderful World of Their Own” la fotógrafa Nina Leen retrata a un grupo de mujeres de entre 15 y 17 años. Una de las fotos muestra a un grupo de chicas, sentadas en las gradas de un campo deportivo, vestidas con jeans como protagonistas y factor de diferencia frente a niños o adultos que las rodean. Sus jeans son más bien holgados y de piernas rectas, recogidos en botamangas de diferentes anchos que dejan ver las medias blancas, contrastantes con la oscuridad de un denim bien pulcro, sin desgaste alguno. Completan el conjunto con mocasines o zapatos acordonados de estilo oxford, camisas, suéteres y chaquetas o blazers.  En 1944 comienza la publicación de Seventeen, revista especialmente dedicada a este creciente público juvenil en la que las marcas de ropa y otros productos dirigidos al segmento adolescente podían publicitarse. Si bien en los westerns de los años treinta y cuarenta el denim ya estaba en las pantallas de Hollywood vestido por el clásico cowboy norteamericano montado en su caballo, es en la década del 50 cuando cobra verdadero protagonismo en el cine. Finalizada la Segunda Guerra Mundial empezamos a reconocer al jean como prenda urbana en personajes de características misteriosas, marginales, conflictivas y hasta peligrosas, y de ahí su fuerza de seducción.

Marlon Brando montado a una motocicleta en The wild one (1953) con el conjunto de prendas que es hasta la actualidad el uniforme del biker o motoquero: campera y botas de cuero, remera ajustada y jeans.

Para ampliar este tema publicamos en la sección Apuntes el texto Un siglo de denim Dice el historiador Eric Hobsbawm sobre la hegemonía cultural estadounidense: “En el período de entreguerras, su vector principal había sido la industria cinematográfica norteamericana, la única con una distribución masiva a escala planetaria, y que era vista por un público de cientos de millones de individuos que alcanzó sus máximas dimensiones justo después de la segunda guerra mundial. […] La novedad de los años cincuenta fue que los jóvenes de clase media y alta, por lo menos en el mundo anglosajón, que marcaba cada vez más la pauta universal, empezaron a aceptar como modelos la música, la ropa e incluso el lenguaje de la clase baja urbana, o lo que creían que lo era.” Historia del siglo XX, Crítica, 1994 

Todavía situado en un contexto de crisis económica de posguerra Dior presenta en 1947 su primera colección, denominada Línea Corolla, instalando una silueta fantasiosa relacionada con el pasado próspero.

Muchas mujeres se manifestaron fuertemente en contra de la propuesta de Dior por considerarla una vuelta al pasado constrictivo del traje. Sus desfiles eran el evento de la temporada, ya que de lo que él presentara se desprendería la silueta a seguir por las tiendas productoras de pret a porter y por las revistas de moda en sus moldes para la confección hogareña.

Esta silueta con busto destacado, cintura muy reducida y faldas voluminosas requiere de cierta ropa interior que modele las curvas femeninas. La propuesta de Dior no sólo dinamiza el mercado de los textiles y la confección de prendas, también lo hace en el campo de los accesorios: sombreros, carteras, calzado, guantes, medias, maquillaje, etc El traje de baño de la época será el bikini, perdiendo toda relación con la práctica deportiva de años anteriores.

El diseño de posguerra incorpora materiales y procesos de fabricación novedosos y se caracteriza por las formas orgánicas. Para profundizar en el tema, recomendamos el libro “El diseño desde 1945” de Peter Dormer.

En Apuntes pueden encontrar un fragmento del libro The New Look – Lesley Jackson Cap 1 (fragmento traducción)

A continuación algunas imágenes y videos que ejemplifican la resignificación del período en colecciones de los últimos años Recomendamos ver el documental Dior et moi que retrata con detalle el mundo de la alta costura

Recomendamos también la película El hilo fantasma dirigida por Paul Thomas Anderson   de la cual les dejamos un trailer.

Historia II: clase años 50

Acá les dejamos la clase que comprende los años desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la década de 1950.

Durante los primeros años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, y hasta la recuperación industrial y económica de las ciudades más afectadas, el traje sigue marcado por el racionamiento de los recursos.

El segmento social juvenil comienza a demarcarse como un grupo de consumo con intereses propios, diferenciados de los adultos y los niños. Entre estos grupos juveniles van cobrando fuerza algunos movimientos contraculturales que tendrán, sin proponérselo, gran influencia en la moda.

A mediados de la década del cuarenta el jean se populariza fuertemente entre los jóvenes norteamericanos, tanto para varones como para mujeres, al mismo tiempo que el mercado de este país va identificando o modelando a este nuevo grupo diferenciado de potenciales consumidores, hasta llegar a bautizarlo con el nombre de Teenagers En diciembre de 1944 la revista de actualidad LIFE, destacada por su fotografía periodística, publica un perfil sobre este grupo de jóvenes, detallando y analizando sus gustos, hábitos y estilo de vestimenta. En el artículo “Teen-Age Girls: They Live in a Wonderful World of Their Own” la fotógrafa Nina Leen retrata a un grupo de mujeres de entre 15 y 17 años. Una de las fotos muestra a un grupo de chicas, sentadas en las gradas de un campo deportivo, vestidas con jeans como protagonistas y factor de diferencia frente a niños o adultos que las rodean. Sus jeans son más bien holgados y de piernas rectas, recogidos en botamangas de diferentes anchos que dejan ver las medias blancas, contrastantes con la oscuridad de un denim bien pulcro, sin desgaste alguno. Completan el conjunto con mocasines o zapatos acordonados de estilo oxford, camisas, suéteres y chaquetas o blazers.  En 1944 comienza la publicación de Seventeen, revista especialmente dedicada a este creciente público juvenil en la que las marcas de ropa y otros productos dirigidos al segmento adolescente podían publicitarse. Si bien en los westerns de los años treinta y cuarenta el denim ya estaba en las pantallas de Hollywood vestido por el clásico cowboy norteamericano montado en su caballo, es en la década del 50 cuando cobra verdadero protagonismo en el cine. Finalizada la Segunda Guerra Mundial empezamos a reconocer al jean como prenda urbana en personajes de características misteriosas, marginales, conflictivas y hasta peligrosas, y de ahí su fuerza de seducción.

Marlon Brando montado a una motocicleta en The wild one (1953) con el conjunto de prendas que es hasta la actualidad el uniforme del biker o motoquero: campera y botas de cuero, remera ajustada y jeans.

Para ampliar este tema publicamos en la sección Apuntes el texto Un siglo de denim Dice el historiador Eric Hobsbawm sobre la hegemonía cultural estadounidense: “En el período de entreguerras, su vector principal había sido la industria cinematográfica norteamericana, la única con una distribución masiva a escala planetaria, y que era vista por un público de cientos de millones de individuos que alcanzó sus máximas dimensiones justo después de la segunda guerra mundial. […] La novedad de los años cincuenta fue que los jóvenes de clase media y alta, por lo menos en el mundo anglosajón, que marcaba cada vez más la pauta universal, empezaron a aceptar como modelos la música, la ropa e incluso el lenguaje de la clase baja urbana, o lo que creían que lo era.” Historia del siglo XX, Crítica, 1994 

Todavía situado en un contexto de crisis económica de posguerra Dior presenta en 1947 su primera colección, denominada Línea Corolla, instalando una silueta fantasiosa relacionada con el pasado próspero.

Muchas mujeres se manifestaron fuertemente en contra de la propuesta de Dior por considerarla una vuelta al pasado constrictivo del traje. Sus desfiles eran el evento de la temporada, ya que de lo que él presentara se desprendería la silueta a seguir por las tiendas productoras de pret a porter y por las revistas de moda en sus moldes para la confección hogareña.

Esta silueta con busto destacado, cintura muy reducida y faldas voluminosas requiere de cierta ropa interior que modele las curvas femeninas. La propuesta de Dior no sólo dinamiza el mercado de los textiles y la confección de prendas, también lo hace en el campo de los accesorios: sombreros, carteras, calzado, guantes, medias, maquillaje, etc El traje de baño de la época será el bikini, perdiendo toda relación con la práctica deportiva de años anteriores.

El diseño de posguerra incorpora materiales y procesos de fabricación novedosos y se caracteriza por las formas orgánicas. Para profundizar en el tema, recomendamos el libro “El diseño desde 1945” de Peter Dormer.

En Apuntes pueden encontrar un fragmento del libro The New Look – Lesley Jackson Cap 1 (fragmento traducción)

A continuación algunas imágenes y videos que ejemplifican la resignificación del período en colecciones de los últimos años Recomendamos ver el documental Dior et moi que retrata con detalle el mundo de la alta costura

Recomendamos también la película El hilo fantasma dirigida por Paul Thomas Anderson   de la cual les dejamos un trailer.