Historia II – Clase años 30

En esta clase analizamos el periodo comprendido entre la caída de la Bolsa de Wall Street y la Segunda Guerra Mundial

En la tapa de la revista Vogue de 1932 podemos apreciar como vuelven a valorarse las curvas femeninas y se abandona la silueta geométrica al estilo Garçonne

Los estilos de las actrices de Hollywood tienen gran influencia ya que, a pesar del contexto de crisis económica, pueden imitarse los peinados y el maquillaje.

La línea de hombros suele ser el foco de atención, tanto en prendas sastreras con hombreras y otros recursos que generan hombros bien rígidos, como en vestidos de noche con formas blandas construyendo grandes volúmenes.


Una de las diseñadoras más destacadas del período es Madeleine Vionnet, responsable de la nueva técnica de corte al bies. Vionnet contruye sus trajes directamente sobre el cuerpo o el maniquí, logrando que las prendas se adapten a la silueta y no al revés. Valiéndose de pliegues y drapeados, sus trajes recuerdan al peplo, kitón e himation de la Grecia Clásica.

Otra diseñadora de gran importancia es Elsa Schiaparelli que, a diferencia de Vionnet que se destaca por su desarrollo en cuanto a la forma y técnica constructiva de las prendas, es responsable por la estrecha relación entre vanguardias artísticas y moda.

Schiaparelli trabaja con artistas como Man Ray, Jean Cocteau y Salvador Dalí. Sus prendas son extravagantes y revolucionarias. Es una de las pioneras en resignificar materiales en tiempos de escasez, usa celofán para sus bordados y botones de cerámica imitando aspirinas. Lo mismo hará con los estampados, tomando motivos ordinarios de la vida cotidiana como textos de diarios o fósforos.

En 1936 el rey Eduardo VIII abdicó a la corona británica por amor a Wallis Simpson, una americana dos veces divorciada lo cual generó terrible escándalo.

duque de windsor

“Los retratos de boda –que como cabía esperar, teniendo en cuenta que el novio era el primer rey de Inglaterra en renunciar a su empleo, dieron la vuelta al mundo– los disparó Cecil Beaton. […] Wallis, para distinguirse de la aburridísima familia real británica, se vistió con piezas de la noble italiana surrealista Elsa Schiaparelli. Un vestido, en particular, llamó la atención de todos. La pieza –de chifón blanco, escote cuadrado y tirantes– tenía estampada una gamba dibujada por Salvador Dalí en la entrepierna” extracto de la nota Cómo Cecil Beaton obró el milagro de convertir a los Windsor en carismáticos del diario El País.

A continuación les dejamos un link al documental comentado en clase que relata la rivalidad entre Coco Chanel y Elsa Schiaparelli

En el calzado también se emplean materiales no convencionales, como las placas de corcho que integran la plataforma de la sandalia creada por Salvatore Ferragamo.

Debido a la crisis económica se reduce muchísimo el uso de los bordados, dando protagonismo a las telas estampadas con motivos pequeños y sin “pie” que facilitan la yuxtaposición en cortes complejos y no tienen demasiado desperdicio.

Schiaparelli | Haute Couture Spring Summer 2020

Historia II: Belle Époque 1890 – 1914

Acá les dejamos una selección de imágenes y videos de la clase que comprende los años 1890 – 1914, período conocido como Belle Époque

El estilo de la vestimenta femenina en las grandes ciudades occidentales se basa principalmente en el desarrollado en Paris.

Charles Frederick Worth es el modisto inglés que lideró la moda parisina durante la segunda mitad del Siglo XIX, bajo el dominio de Napoleón III. Vistió entre otras figuras muy relevantes a la española Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia (esposa de Napoléon III). Charles estableció su casa “House of Worth”, donde preparaba una variedad de diseños que presentaba en vivo a sus clientas, lucidos por modelos. A partir de esta muestra las clientas seleccionaban las piezas de su interés para ser posteriormente confeccionadas a medida en el atelier. Luego del fallecimiento del fundador en 1895 “House of Worth” continuó exitosamente con su producción a cargo de tres generaciones familiares hasta su cierre en 1952.

Tanto en la silueta como en la ornamentación de los trajes y accesorios vemos una fuerte influencia del Art Nouveau, el estilo artístico y decorativo predominante durante la Belle Époque francesa. Este movimiento también tiene lugar en otros países, y si bien comparte muchas características formales con el estilo francés, desarrolla también sus particularidades así como su propio nombre: Modernismo en España, Secession o Jugendstil en Austria y Alemania, Liberty en Italia. Pueden acceder a más información sobre este tema en nuestra publicación Siglo XIX reformas en diseño

Estamos en la era de oro de las tiendas departamentales o grandes almacenes situados en las principales ciudades europeas y de Estados Unidos. La demanda de estas tiendas se debe a la creciente población urbana de clase media próspera que puede acceder con inmediatez al consumo de productos de cierto lujo que gracias a la industrialización comienzan a ser producidos en masa. Algunas de estas tiendas, entre muchas otras, son Le Bon Marche en Paris, Bloomingdale’s en New York y Harrod´s en Londres.

Una muestra de la expansión de esta manera de comercialización podemos encontrarla en Buenos Aires, donde en 1914 se inaugura la sede porteña de Harrod’s que estuvo abierta al público hasta finales de los años noventa. Podemos ver el interior de esta gran tienda, situada en la calle Florida muy cerca de la estación Retiro, en escenas de la película ¨La vendedora de fantasías¨ (1950) dirigida por Daniel Tinayre y protagonizada por Mirtha Legrand.

Esta creciente sociedad urbana también empieza a tener gran interés y acceso a la práctica de variados deportes como recreación, dando lugar a trajes que irán adquiriendo lenguajes específicos para cada disciplina.

¨Un nuevo y shockeante tipo de mujer está emergiendo: la mujer deportiva¨ anuncia el locutor en el siguiente video que registra estas prácticas en Paris a comienzo de siglo.


Entre las mujeres que shockean a los sectores conservadores de la sociedad se encuentran también las actrices, las bailarinas, las artistas y casi toda mujer de ideas modernas que quiera desarrollarse en alguna profesión. Esta situación está muy pronta a modificarse ya que el rol femenino en el espacio social y laboral va a cambiar drásticamente durante y después de la Primera Guerra Mundial. Podemos citar como ejemplo de estas mujeres vanguardistas a la actriz Sarah Bernhardt, la escritora Colette y la diseñadora Emilie Flöge.


Sergei Diághilev, ideó todo un microcosmos vanguardista dentro de la corriente modernista y orientalista de principios de siglo XX, renovando el ballet, la danza y la coreografía por medio de los Ballets Rusos. Su gran influencia alcanzó a la moda y a las artes decorativas de la época, reuniendo a los mejores y más novedosos artistas contemporáneos, convirtiéndose en un fenómeno social y cultural, cuyo legado aún sigue existiendo hoy en día. Teresa Montiel Alvarez (2016). Sergei Diághilev, La renovación del ballet. ArtyHum. Revista de Artes y Humanidades, 24 93-104.


Finalizamos con algunas resignificaciones de estos estilos durante las primeras décadas del Siglo XXI

 

Danza y Moda

La danza en la corte francesa – orígenes del ballet
ANONYME FRANÇAIS ( XVIe siècle)Bal à la cour des ValoisVe...

Bal à la cour des Valois (c.1582) Caulery

El ballet y la ópera comenzaron en el siglo XVII, como elaborados espectáculos diseñados en las cortes europeas a modo de entretenimientos extravagantes, utilizados para celebrar matrimonios o mostrar la riqueza y el poder del gobernante. Con actuaciones que eran una mezcla entre palabra hablada, música, danza y pantomima, desarrollaban procesiones ceremoniales con espectaculares efectos técnicos y trajes extravagantes. Las historias se inspiraban en los mitos de la antigua Grecia y Roma o se basaban en temas como las cuatro estaciones, el mundo natural o las tierras extranjeras.

Los trajes eran ingeniosos y fantásticos, decorados con símbolos que ayudaban al público a reconocer a los personajes de la historia. El movimiento a menudo estaba limitado por el tamaño de estos trajes. Originalmente los ballets de la corte fueron protagonizados por la aristocracia y la realeza en las habitaciones y jardines de sus palacios. Los bailes se basaban en las danzas sociales de las cortes reales, con elegantes movimientos de los brazos y la parte superior del cuerpo, y elaborados patrones de piso.

Luis XIV como Apolo en Ballet de la nuit 1653 – By Henri de Gissey

El rey Luis XIV de Francia, conocido como el Rey Sol, encarnó al dios Apolo en Le Ballet de la Nuit (El Ballet de la Noche) a la edad de 15 años.

La lezione di danza 1741 c. – Pietro Longhi

Estos enormes espectáculos ayudaron a mantener a los cortesanos entretenidos la vida en la corte podía ser monótona y aburrida, y saber bailar era un logro social necesario.

Eventualmente se hizo imposible para los bailarines aficionados alcanzar los estándares exigidos por los maestros y compositores de baile, y entonces las tradiciones del ballet y la ópera se separaron comenzando a desarrollarse de forma independiente, hasta que en 1661 se estableció en Francia la Académie Royale de Danse. Allí se capacitó a los primeros bailarines de teatro profesionales y el baile se trasladó de la corte a los teatros públicos.

Estas espectaculares celebraciones de la corte francesa están representadas en la película Marie Antoinette dirigida por Sofia Coppola en el año 2006. En la siguiente escena podemos ver al sucesor al trono de Francia, futuro Luis XVI, bailando el minué con su esposa Maria Antonieta. Ella, como la mayoría de las mujeres en el salón, lleva un vestido a la francesa o Watteau que se caracteriza por las amplias tablas verticales que parten del escote trasero.

La danza y la moda en el Siglo XIX

Después de la Revolución Francesa de 1789 las mujeres abandonaron los paniers y corsés, que vemos en María Antonieta, por vestidos chemise de estilo griego que enfatizaban el cuerpo.

La Dance a l’Eveque’ James Gillray 1796

Las bailarinas siguieron la moda y el uso de estos vestidos significó que podían realizar un mayor rango de movimiento. Ahora usaban zapatillas planas, lo que permitía una mayor flexibilidad en el pie, y las mujeres desarrollaron el truco de levantarse de puntillas (en punta demi). Los trajes de los hombres también reflejaban la moda llevando una chaqueta y pantalones ajustados. Ahora que los trajes se habían vuelto más libres, hombres y mujeres podían bailar juntos.

Bal de Société 1804 Jean François Bosio

Estas escenas de baile de principios de siglo XIX son retratadas de manera satírica por el artista Jean François Bosio y resignificadas en el film Emma. (2020) dirigido por Autumn de Wilde.

En la película “La Edad de la Inocencia” (1993) dirigida por Martin Scorsese podemos ver otra escena de baile, esta vez situada en la segunda mitad del siglo XIX en la ciudad de New York. Durante el transcurso de la escena la voz en off va contándonos sobre las características de los salones de baile y el ceremonial requerido a un caballero al ingresar al salón (la película está disponible actualmente en Netflix, esta escena se desarrolla a partir del minuto 7)

El volumen generado en la falda gracias a la crinolina, que en sus inicios era concéntrico, se va desplazando hacia atrás hasta llegar alrededor de 1870  a concentrarse exclusivamente en la parte trasera debajo de la cintura. Esta nueva forma de la falda, imperceptible si vemos a la mujer de frente, se lograba con el uso del polisón.

“Too Early” James Jacques Tissot (1873)

El registro de estos años en el ámbito del ballet es muy conocido por el trabajo de Edgar Degas. En su pintura “La clase de danza” de 1874 podemos encontrar muchos paralelismos entre el traje, accesorios y peinado de las bailarinas y de las damas retratadas en la llegada al baile Too Early por Tissot.

La clase de danza (1874) Edgar Degas

La danza y los diseñadores a partir del Siglo XX

La relación entre la danza y la moda continúa hasta nuestros días. Son muchos los diseñadores que se inspiraron en el vestuario de los ballets o que lo produjeron. Uno de los exponentes más destacados en este ámbito es el modisto francés Paul Poiret quien, durante los años previos a la Primera Guerra Mundial y a partir de su  fascinación con el vestuario y escenografías de Leon Bakst, llevó el estilo de los Ballets Rusos de Diaghilev a la moda femenina.

Vestuario Scheherazade (1910) por Leon Bakst

Este conjunto fue realizado para la fiesta “Las mil y dos noches” organizada por Paul Poiret en 1911 para promover sus nuevas creaciones en todo el esplendor y glamour de la tendencia orientalista.

1911 Paul Poiret

Años más tarde será el turno de Gabrielle Chanel de colaborar con el vestuario de la compañía de Ballet Rusos en la obra Le Train Bleu de Jean Cocteau. El creciente gusto por el deporte y las actividades en las playas de estos años queda plasmado en este ballet, donde se representan estas y otras actividades desarrolladas en las costas francesas que recorre el tren que da nombre a la obra.

Le Train Bleu Premiered June 20, 1924 Le Train Bleu is a ballet in ...

Le Train Bleu (1924)

La diseñadora Madeleine Vionnet también se inspiró en la danza, particularmente en la bailarina Isadora Duncan, estudiando sus coreografías para comprender mejor el cuerpo en movimiento. Con motivo del centenario de su surgimiento la casa Vionnet Paris lanzó en 2012 un cortometraje en homenaje a la bailarina que evidencia la continua conexión de la marca con el mundo de la danza.

Otro gran ejemplo de la relación entre danza y moda es el vestuario de la película Black Swan de 2010 dirigida por Darren Aronofsky. Las hermanas Mulleavy de Rodarte crearon los trajes de baile que llevan Natalie Portman y Mila Kunis poniendo en juego la fantasía y oscuridad de la competencia en este universo que bien retrata “El cisne negro”.

Marchesa sketches for Black Swan tutus. (With images) | Black swan ...

Posteriormente al diseño de los trajes de “El cisne negro” Rodarte volvió a trabajar con el coreógrafo de la película Benjamin Millepied en la obra Two Hearts para el New York City Ballet.

TWO HEARTS (2012) por Rodarte

También en Buenos Aires tenemos ejemplos de esta relación, uno de ellos es el diseñador Pablo Ramirez, quien no solo trabajó como partido para algunas de sus colecciones con estéticas tomadas del ballet sino que también desarrolló vestuario para varias obras siendo “Zeppelin” una de ellas.

Los bocetos del vestuario de Zeppelin

Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín “Zeppelin” vestuario de Pablo Ramirez

Por último, algunas colecciones de moda recientes en las que podemos reconocer la influencia de la danza resignificada en varios de sus aspectos: la escena, el entrenamiento, la música, etc.

Maria Grazia Chiuri para Christian Dior RTW SS2019

ACNE Studios SS2019

El lago de los cisnes por John Galliano para Maison Margiela AW2019

Recomendamos ampliar con:

Emma (2020): Fecha de Estreno en Perú + Posters in 2020 (With ...

Emma. (2020) dir. Autumn de Wilde

The Age of Innocence (1993) Original One-Sheet Movie Poster ...

La Edad de la Inocencia (1993) dir. Martin Scorsese

Nuevo poster de Black Swan | Más allá de Orión

Black Swan (2010) dir. Darren Aronofsky

 

Bibliografía consultada:

  • The Origins of Ballet. Victoria and Albert Museum
  • Google Arts & Culture
  • Historia del traje en occidente: desde los orígenes hasta la actualidad. François Boucher
  • Encyclopedia of Clothing and Fashion. Valerie Steele (ed)
Nuestras redes:
Aprovechamos para recordarles los sitios de FADU donde se publica información oficial con respecto a las fechas de inicio de clases e inscripciones:

 

A TRAVÉS DE UNA VENTANA

A TRAVÉS DE UNA VENTANA

La ventana se convirtió en estos días en nuestra principal vía de contacto, tanto real como virtual, con lo que pasa afuera de nuestras casas. Nos sirve para enmarcar y definir aquello sobre lo nos gustaría conocer más. Salir por las ventanas para ver qué hay ahí afuera, o entrar por ellas para espiar espacios interiores, domésticos o palaciegos, íntimos o familiares. Una excusa que nos permite asomarnos a estilos en el traje de los últimos dos siglos.

La ventana es un tema muy presente en la pintura del Siglo XIX y a propósito de esto reproducimos un fragmento perteneciente a la exposición Rooms with a View: The Open Window in the 19th Century

Esta exposición se centra en un tópico atesorado por los románticos: la vista a través de una ventana abierta. Los artistas alemanes, franceses, daneses y rusos tomaron el tema por primera vez en la segunda década del siglo XIX. Yuxtaponiendo cerca y lejos, la ventana es una metáfora del anhelo incumplido. Los pintores destilaron este sentimiento en imágenes de habitaciones desocupadas y silenciosas con figuras contemplativas, estudios con artistas trabajando, y ventanas abiertas como motivo único.

Todo a la distancia se convierte en poesía: montañas distantes, personas distantes, acontecimientos distantes, todo se vuelve romántico” — Novalis, 1798

Marie Denise Villers 1801

El vestido chemise de muselina de algodón blanco que llevan las mujeres retratadas en la imagen superior, fue el protagonista del guardarropas femenino durante los primeros años del Siglo XIX.

Chemise (ropa interior) de izq a der: lino y algodón 1780 – lino 1840/59 – algodón 1880s

Su nombre deriva de la prenda de uso íntimo que le da origen: una camisa larga de algodón o lino usada como primera piel debajo de los pesados vestidos durante más de trescientos años. Tres procesos fundamentales dieron lugar a este cambio tan radical en el traje femenino: la mejora e incremento en la producción de textiles de algodón que trajo la Revolución Industrial, la mirada neoclásica en el arte del Iluminismo, y el abandono de la exuberancia y ostentación asociadas al Antiguo Régimen derrocado por la Revolución Francesa.

Caspar David Friedrich “Woman at the Window” 1822

Con el transcurso de los años, y ante las crecientes muertes por tuberculosis debidas a la poca protección corporal del chemise de muselina, los vestidos fueron retomando el uso de textiles más pesados y cubritivos. Podemos ver este cambio en la mujer de verde, si bien mantiene las características principales de la silueta del primer cuarto del Siglo XIX: talle alto marcado debajo del busto y falda larga con pliegues y de caída natural sin ahuecador.

Georg Friedrich Kersting “In Front of the Mirror” 1827

Reggie Darling: Reggie Out & About: "Rooms With A View" Opening at ...

Emilius Bærentzen “The Family Circle” ca. 1830

Christoffer Wilhelm Eckersberg “The Artist’s Two Daughters” 1852

El fuerte contraste entre las últimas tres imágenes nos muestra la diferencia entre la liviandad y despojo de las prendas vestidas en la intimidad del dormitorio y lo complejo y recargado de los conjuntos retratados en situaciones sociales como se ve en la sala de “The Family Circle”. En pocos años vemos como el entalle del vestido va descendiendo hasta ubicarse nuevamente en la cintura, confirmando así la vuelta al uso del corset que se mantiene hasta inicios del Siglo XX.

También conocemos con el nombre de chemise o camisero al vestido abotonado en el frente producto de la fuerte influencia norteamericana sobre el traje durante el Siglo XX. Con origen en el conjunto de camisa y falda, generalmente de algodón y usado mayormente por enfermeras por ser práctico y lavable, durante la Primera Guerra Mundial se convirtió en el uniforme de la Cruz Roja y otras organizaciones que necesitaban ropa funcional para sus trabajadoras.

Avisos de los años 30s mostrando vestidos camiseros para la práctica de golf

Pulcro y sentador, acompañó al entusiasmo de la posguerra por los deportes activos, y en la década de 1920, se adaptó a vestidos para el golf y el tenis.

La tenista francesa Suzanne Lenglen en los años 30

Revista LIFE mayo 1938

Un clásico del estilo estadounidense, en versiones con falda voluminosa siguiendo los dictados del New Look o con ajustada falda tubo también bajo lineamientos de Dior, se convirtió en el más elegido por el ama de casa de los años 50.

Serbin of Florida – Vogue April 1958

VOGUE EEUU 1950 – 1955 – 1959

 

Rear Window (1954) Movie Poster – My Hot Posters

REAR WINDOW (La ventana indiscreta) 1954 – Alfred Hitchcock

En el film “La ventana Indiscreta” un reportero gráfico (James Stewart) a veces acompañado por su bella novia modelo (Grace Kelly) y su enfermera (Thelma Ritter), obligado a permanecer en reposo con su pierna enyesada, procura escapar al tedio de su convalecencia contemplando desde la ventana de su apartamento el otro lado del patio. El vestuario de la película fue diseñado por Edith Head, quien trabajó en varias películas dirigidas por Alfred Hitchcock.


En las ilustraciones de Edith Head vemos algunos de los conjuntos diseñados para Grace Kelly, entre los que se encuentra un vestido camisero que se adapta al glamuroso estilo New Look característico de la época. También vemos el vestido camisero en el personaje de la enfermera aunque en este caso se trata de un modelo muy simple y con hombros rígidos que nos recuerda un poco al estilo utilitario de los años 40.

Hitchcock's 'Rear Window' Still Thrills 1954 | Grace kelly, Rear ...

En una escena de la película se la puede ver a Grace Kelly leyendo una revista Harper’s Bazaar, sin embargo es la revista VOGUE quien hace unos años se inspiró en “Rear Window” para uno de sus editoriales de moda.

Even this fresh take on oldschool glamour wont distract our hero . On Murphy Dolce Gabbana cotton dress 2475 select...

VOGUE abril 2013 Fotografía: Peter Lindbergh // Edición de Moda: Grace Coddington

“Era el verano de 1960, y una mañana eché un vistazo por la ventana de mi estudio en Manhattan y noté que el edificio de enfrente se estaba preparando para la demolición. Mirando el diseño de las ventanas vacías, se me ocurrió una idea: poner a una mujer con ropa colorida en cada una de las aberturas.” comenta Ormond Gigli acerca de la imagen que sigue, su foto más famosa.

Ormond Gigli “Girls in the Windows” 1960 New York

Treinta años más tarde podemos encontrar guiños a esta famosa fotografía en el corto cinematográfico filmado en el hotel “Le Carlton” para promoción del perfume “Egoiste” de CHANEL dirigido por Jean-Paul Goude.

Recomendamos ampliar con:

Y ver la película:

I've never seen ... Rear Window | Film | The Guardian

Rear Window (La ventana indiscreta) 1954

Bibliografía consultada:

  • Rooms with a View: The Open Window in the Nineteenth Century
    Rewald, Sabine (2011)
  • Google Arts & Culture
  • Encyclopedia of Clothing and Fashion. Valerie Steele (ed)
  • 1950s American Fashion. Jonathan Walford
Nuestras redes:
Aprovechamos para recordarles los sitios de FADU donde se publica información oficial con respecto a las fechas de inicio de clases e inscripciones:

 

Historia II: la juventud en la segunda posguerra

Si bien existen variados ejemplos sobre el devenir de la juventud y sus muchas y divergentes direcciones – románticos a fines del Siglo XIX que buscaban la vuelta a la naturaleza, las flappers de los locos años veinte y su pasión por el jazz, los rebeldes del swing alemanes o la visión militarista de las Juventudes Hitlerianas – es a fines de la Segunda Guerra Mundial el momento en que el término teenage se convierte en parte integral de la cultura popular, cuando el segmento social juvenil comienza a demarcarse como un grupo de consumo con intereses propios.

Jon Savage explora en Teenage: la invención de la juventud, 1875-1945 la prehistoria del fenómeno que transformó la sociedad contemporánea, la emergencia de la juventud como una etapa diferenciada entre la niñez y el mundo adulto.

El siguiente trailer corresponde al documental Teenage (2013) dirigido por Matt Wolf basado en el libro de Jon Savage.

Entre estos grupos juveniles van cobrando fuerza algunos movimientos contraculturales que tendrán, sin proponérselo, gran influencia en la moda.

A mediados de la década del cuarenta el jean se populariza fuertemente entre los jóvenes norteamericanos, tanto para varones como para mujeres, al mismo tiempo que el mercado de este país va identificando o modelando a este nuevo grupo diferenciado de potenciales consumidores, hasta llegar a bautizarlo con el nombre de Teenagers En diciembre de 1944 la revista de actualidad LIFE, destacada por su fotografía periodística, publica un perfil sobre este grupo de jóvenes, detallando y analizando sus gustos, hábitos y estilo de vestimenta. En el artículo “Teen-Age Girls: They Live in a Wonderful World of Their Own” la fotógrafa Nina Leen retrata a un grupo de mujeres de entre 15 y 17 años. Una de las fotos muestra a un grupo de chicas, sentadas en las gradas de un campo deportivo, vestidas con jeans como protagonistas y factor de diferencia frente a niños o adultos que las rodean. Sus jeans son más bien holgados y de piernas rectas, recogidos en botamangas de diferentes anchos que dejan ver las medias blancas, contrastantes con la oscuridad de un denim bien pulcro, sin desgaste alguno. Completan el conjunto con mocasines o zapatos acordonados de estilo oxford, camisas, suéteres y chaquetas o blazers.  En 1944 comienza la publicación de Seventeen, revista especialmente dedicada a este creciente público juvenil en la que las marcas de ropa y otros productos dirigidos al segmento adolescente podían publicitarse. Si bien en los westerns de los años treinta y cuarenta el denim ya estaba en las pantallas de Hollywood vestido por el clásico cowboy norteamericano montado en su caballo, es en la década del 50 cuando cobra verdadero protagonismo en el cine. Finalizada la Segunda Guerra Mundial empezamos a reconocer al jean como prenda urbana en jóvenes de características misteriosas, marginales, conflictivas y hasta peligrosas, y de ahí su fuerza de seducción.

Marlon Brando montado a una motocicleta en The wild one (1953) con el conjunto de prendas que es hasta la actualidad el uniforme del biker o motoquero: campera y botas de cuero, remera ajustada y jeans. Para ampliar este tema publicamos en la sección Apuntes el texto Un siglo de denim

“Poco después de la guerra, los sastres de Saville Road – los árbitros tradicionales y típicamente conservadores del estilo de vestir masculino de la clase alta británica – produjeron una línea más extravagante de ropa de hombre que se conoció como ‘eduardiana’ porque se remontaba a la edad de oro de Eduardo VII en la primera década del siglo XX. Las chaquetas de este estilo eran de abotonadura simple, largas, ajustadas y a menudo con adornos de terciopelo en el cuello o los puños. Se usaban con pantalones estrechos y elegantes chalecos de brocado. Gran Bretaña, como nación, necesitaba recuperar el orgullo de sí misma y este estilo ‘eduardiano’ de clase alta sirvió tanto para simbolizar un momento en que la grandeza de Gran Bretaña había estado fuera de discusión como para poner un control sobre la hegemonía cultural cada vez mayor de América.” Ted Polhemus, Streetstyle 2010

Este estilo fue tomado por los adolescentes de clase trabajadora e intervenido con algunos elementos provenientes de la cultura norteamericana: corbatín o pañuelo estilo cowboy, jeans con botamanga.

Dice el historiador Eric Hobsbawm sobre la hegemonía cultural estadounidense: “En el período de entreguerras, su vector principal había sido la industria cinematográfica norteamericana, la única con una distribución masiva a escala planetaria, y que era vista por un público de cientos de millones de individuos que alcanzó sus máximas dimensiones justo después de la segunda guerra mundial. […] La novedad de los años cincuenta fue que los jóvenes de clase media y alta, por lo menos en el mundo anglosajón, que marcaba cada vez más la pauta universal, empezaron a aceptar como modelos la música, la ropa e incluso el lenguaje de la clase baja urbana, o lo que creían que lo era.” Historia del siglo XX, Crítica, 1994

Historia II – Clase años 30

En esta clase analizamos el periodo comprendido entre la caída de la Bolsa de Wall Street y la Segunda Guerra Mundial

Los estilos de las actrices de Hollywood tienen gran influencia ya que, a pesar del contexto de crisis económica, pueden imitarse los peinados y el maquillaje.
 

Una de las diseñadoras más destacadas del período es Madeleine Vionnet, responsable de la nueva técnica de corte al bies. Vionnet contruye sus trajes directamente sobre el cuerpo o el maniquí, logrando que las prendas se adapten a la silueta y no al revés. Valiéndose de pliegues y drapeados, sus trajes recuerdan al peplo, kitón e himation de la Grecia Clásica.

Otra diseñadora de gran importancia es Elsa Schiaparelli que, a diferencia de Vionnet que se destaca por su desarrollo en cuanto a la forma y técnica constructiva de las prendas, es responsable por la estrecha relación entre vanguardias artísticas y moda. Schiaparelli trabaja con artistas como Man Ray, Jean Cocteau y Salvador Dalí. Sus prendas son extravagantes y revolucionarias. Es una de las pioneras en resignificar materiales en tiempos de escasez, usa celofán para sus bordados y hasta aspirinas a modo de botones. Lo mismo hará con los estampados, tomando motivos ordinarios de la vida cotidiana como textos de diarios o fósforos.

A continuación les dejamos un link al documental comentado en clase que relata la rivalidad entre Coco Chanel y Elsa Schiaparelli

En el calzado también se emplean materiales no convencionales, como las planchas de corcho que integran la plataforma de la sandalia creada por Salvatore Ferragamo.

Debido a la crisis económica se reduce muchísimo el uso de los bordados, dando protagonismo a las telas estampadas con motivos pequeños y sin “pie” que facilitan la yuxtaposición en cortes complejos y no tienen demasiado desperdicio.

Historia II – Clase años 20

Nuestro estudio de la historia de la indumentaria y los textiles estará siempre en relación con el análisis de los grandes acontecimientos del siglo XX. Recomendamos tener a mano para consultar el libro Historia del Siglo XX de Eric Hobsbawm. A continuación les dejamos un breve fragmento junto con el link al libro completo.

Ya en 1914 los Estados Unidos eran la principal economía industrial y el principal pionero, modelo y fuerza impulsora de la producción y la cultura de masas que conquistaría el mundo durante el siglo XX. Los Estados Unidos, pese a sus numerosas peculiaridades, son la prolongación, en ultramar, de Europa y se alinean junto al viejo continente para constituir la «civilización occidental» Historia del Siglo XX de Eric Hobsbawm