Danza y Moda

La danza en la corte francesa – orígenes del ballet

ANONYME FRANÇAIS ( XVIe siècle)Bal à la cour des ValoisVe...

Bal à la cour des Valois (c.1582) Caulery

El ballet y la ópera comenzaron en el siglo XVII, como elaborados espectáculos diseñados en las cortes europeas a modo de entretenimientos extravagantes, utilizados para celebrar matrimonios o mostrar la riqueza y el poder del gobernante. Con actuaciones que eran una mezcla entre palabra hablada, música, danza y pantomima, desarrollaban procesiones ceremoniales con espectaculares efectos técnicos y trajes extravagantes. Las historias se inspiraban en los mitos de la antigua Grecia y Roma o se basaban en temas como las cuatro estaciones, el mundo natural o las tierras extranjeras.

Los trajes eran ingeniosos y fantásticos, decorados con símbolos que ayudaban al público a reconocer a los personajes de la historia. El movimiento a menudo estaba limitado por el tamaño de estos trajes. Originalmente los ballets de la corte fueron protagonizados por la aristocracia y la realeza en las habitaciones y jardines de sus palacios. Los bailes se basaban en las danzas sociales de las cortes reales, con elegantes movimientos de los brazos y la parte superior del cuerpo, y elaborados patrones de piso.

Luis XIV como Apolo en Ballet de la nuit 1653 – By Henri de Gissey

El rey Luis XIV de Francia, conocido como el Rey Sol, encarnó al dios Apolo en Le Ballet de la Nuit (El Ballet de la Noche) a la edad de 15 años.

La lezione di danza 1741 c. – Pietro Longhi

Estos enormes espectáculos ayudaron a mantener a los cortesanos entretenidos la vida en la corte podía ser monótona y aburrida, y saber bailar era un logro social necesario.

Eventualmente se hizo imposible para los bailarines aficionados alcanzar los estándares exigidos por los maestros y compositores de baile, y entonces las tradiciones del ballet y la ópera se separaron comenzando a desarrollarse de forma independiente, hasta que en 1661 se estableció en Francia la Académie Royale de Danse. Allí se capacitó a los primeros bailarines de teatro profesionales y el baile se trasladó de la corte a los teatros públicos.

Estas espectaculares celebraciones de la corte francesa están representadas en la película Marie Antoinette dirigida por Sofia Coppola en el año 2006. En la siguiente escena podemos ver al sucesor al trono de Francia, futuro Luis XVI, bailando el minué con su esposa Maria Antonieta. Ella, como la mayoría de las mujeres en el salón, lleva un vestido a la francesa o Watteau que se caracteriza por las amplias tablas verticales que parten del escote trasero.

La danza y la moda en el Siglo XIX

Después de la Revolución Francesa de 1789 las mujeres abandonaron los paniers y corsés, que vemos en María Antonieta, por vestidos chemise de estilo griego que enfatizaban el cuerpo.

La Dance a l’Eveque’ James Gillray 1796

Las bailarinas siguieron la moda y el uso de estos vestidos significó que podían realizar un mayor rango de movimiento. Ahora usaban zapatillas planas, lo que permitía una mayor flexibilidad en el pie, y las mujeres desarrollaron el truco de levantarse de puntillas (en punta demi). Los trajes de los hombres también reflejaban la moda llevando una chaqueta y pantalones ajustados. Ahora que los trajes se habían vuelto más libres, hombres y mujeres podían bailar juntos.

Bal de Société 1804 Jean François Bosio

Estas escenas de baile de principios de siglo XIX son retratadas de manera satírica por el artista Jean François Bosio y resignificadas en el film Emma. (2020) dirigido por Autumn de Wilde.

En la película “La Edad de la Inocencia” (1993) dirigida por Martin Scorsese podemos ver otra escena de baile, esta vez situada en la segunda mitad del siglo XIX en la ciudad de New York. Durante el transcurso de la escena la voz en off va contándonos sobre las características de los salones de baile y el ceremonial requerido a un caballero al ingresar al salón (la película está disponible actualmente en Netflix, esta escena se desarrolla a partir del minuto 7)

El volumen generado en la falda gracias a la crinolina, que en sus inicios era concéntrico, se va desplazando hacia atrás hasta llegar alrededor de 1870  a concentrarse exclusivamente en la parte trasera debajo de la cintura. Esta nueva forma de la falda, imperceptible si vemos a la mujer de frente, se lograba con el uso del polisón.

“Too Early” James Jacques Tissot (1873)

El registro de estos años en el ámbito del ballet es muy conocido por el trabajo de Edgar Degas. En su pintura “La clase de danza” de 1874 podemos encontrar muchos paralelismos entre el traje, accesorios y peinado de las bailarinas y de las damas retratadas en la llegada al baile Too Early por Tissot.

La clase de danza (1874) Edgar Degas

La danza y los diseñadores a partir del Siglo XX

La relación entre la danza y la moda continúa hasta nuestros días. Son muchos los diseñadores que se inspiraron en el vestuario de los ballets o que lo produjeron. Uno de los exponentes más destacados en este ámbito es el modisto francés Paul Poiret quien, durante los años previos a la Primera Guerra Mundial y a partir de su  fascinación con el vestuario y escenografías de Leon Bakst, llevó el estilo de los Ballets Rusos de Diaghilev a la moda femenina.

Vestuario Scheherazade (1910) por Leon Bakst

Este conjunto fue realizado para la fiesta “Las mil y dos noches” organizada por Paul Poiret en 1911 para promover sus nuevas creaciones en todo el esplendor y glamour de la tendencia orientalista.

1911 Paul Poiret

Años más tarde será el turno de Gabrielle Chanel de colaborar con el vestuario de la compañía de Ballet Rusos en la obra Le Train Bleu de Jean Cocteau. El creciente gusto por el deporte y las actividades en las playas de estos años queda plasmado en este ballet, donde se representan estas y otras actividades desarrolladas en las costas francesas que recorre el tren que da nombre a la obra.

Le Train Bleu Premiered June 20, 1924 Le Train Bleu is a ballet in ...

Le Train Bleu (1924)

La diseñadora Madeleine Vionnet también se inspiró en la danza, particularmente en la bailarina Isadora Duncan, estudiando sus coreografías para comprender mejor el cuerpo en movimiento. Con motivo del centenario de su surgimiento la casa Vionnet Paris lanzó en 2012 un cortometraje en homenaje a la bailarina que evidencia la continua conexión de la marca con el mundo de la danza.

Otro gran ejemplo de la relación entre danza y moda es el vestuario de la película Black Swan de 2010 dirigida por Darren Aronofsky. Las hermanas Mulleavy de Rodarte crearon los trajes de baile que llevan Natalie Portman y Mila Kunis poniendo en juego la fantasía y oscuridad de la competencia en este universo que bien retrata “El cisne negro”.

Marchesa sketches for Black Swan tutus. (With images) | Black swan ...

Posteriormente al diseño de los trajes de “El cisne negro” Rodarte volvió a trabajar con el coreógrafo de la película Benjamin Millepied en la obra Two Hearts para el New York City Ballet.

TWO HEARTS (2012) por Rodarte

También en Buenos Aires tenemos ejemplos de esta relación, uno de ellos es el diseñador Pablo Ramirez, quien no solo trabajó como partido para algunas de sus colecciones con estéticas tomadas del ballet sino que también desarrolló vestuario para varias obras siendo “Zeppelin” una de ellas.

Los bocetos del vestuario de Zeppelin

Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín “Zeppelin” vestuario de Pablo Ramirez

Por último, algunas colecciones de moda recientes en las que podemos reconocer la influencia de la danza resignificada en varios de sus aspectos: la escena, el entrenamiento, la música, etc.

Maria Grazia Chiuri para Christian Dior RTW SS2019

ACNE Studios SS2019

El lago de los cisnes por John Galliano para Maison Margiela AW2019

Recomendamos ampliar con:

Emma (2020): Fecha de Estreno en Perú + Posters in 2020 (With ...

Emma. (2020) dir. Autumn de Wilde

The Age of Innocence (1993) Original One-Sheet Movie Poster ...

La Edad de la Inocencia (1993) dir. Martin Scorsese

Nuevo poster de Black Swan | Más allá de Orión

Black Swan (2010) dir. Darren Aronofsky

 

Bibliografía consultada:

  • The Origins of Ballet. Victoria and Albert Museum
  • Google Arts & Culture
  • Historia del traje en occidente: desde los orígenes hasta la actualidad. François Boucher
  • Encyclopedia of Clothing and Fashion. Valerie Steele (ed)
Nuestras redes:
Aprovechamos para recordarles los sitios de FADU donde se publica información oficial con respecto a las fechas de inicio de clases e inscripciones:

 

A TRAVÉS DE UNA VENTANA

A TRAVÉS DE UNA VENTANA

La ventana se convirtió en estos días en nuestra principal vía de contacto, tanto real como virtual, con lo que pasa afuera de nuestras casas. Nos sirve para enmarcar y definir aquello sobre lo nos gustaría conocer más. Salir por las ventanas para ver qué hay ahí afuera, o entrar por ellas para espiar espacios interiores, domésticos o palaciegos, íntimos o familiares. Una excusa que nos permite asomarnos a estilos en el traje de los últimos dos siglos.

La ventana es un tema muy presente en la pintura del Siglo XIX y a propósito de esto reproducimos un fragmento perteneciente a la exposición Rooms with a View: The Open Window in the 19th Century

Esta exposición se centra en un tópico atesorado por los románticos: la vista a través de una ventana abierta. Los artistas alemanes, franceses, daneses y rusos tomaron el tema por primera vez en la segunda década del siglo XIX. Yuxtaponiendo cerca y lejos, la ventana es una metáfora del anhelo incumplido. Los pintores destilaron este sentimiento en imágenes de habitaciones desocupadas y silenciosas con figuras contemplativas, estudios con artistas trabajando, y ventanas abiertas como motivo único.

Todo a la distancia se convierte en poesía: montañas distantes, personas distantes, acontecimientos distantes, todo se vuelve romántico” — Novalis, 1798

Marie Denise Villers 1801

El vestido chemise de muselina de algodón blanco que llevan las mujeres retratadas en la imagen superior, fue el protagonista del guardarropas femenino durante los primeros años del Siglo XIX.

Chemise (ropa interior) de izq a der: lino y algodón 1780 – lino 1840/59 – algodón 1880s

Su nombre deriva de la prenda de uso íntimo que le da origen: una camisa larga de algodón o lino usada como primera piel debajo de los pesados vestidos durante más de trescientos años. Tres procesos fundamentales dieron lugar a este cambio tan radical en el traje femenino: la mejora e incremento en la producción de textiles de algodón que trajo la Revolución Industrial, la mirada neoclásica en el arte del Iluminismo, y el abandono de la exuberancia y ostentación asociadas al Antiguo Régimen derrocado por la Revolución Francesa.

Caspar David Friedrich “Woman at the Window” 1822

Con el transcurso de los años, y ante las crecientes muertes por tuberculosis debidas a la poca protección corporal del chemise de muselina, los vestidos fueron retomando el uso de textiles más pesados y cubritivos. Podemos ver este cambio en la mujer de verde, si bien mantiene las características principales de la silueta del primer cuarto del Siglo XIX: talle alto marcado debajo del busto y falda larga con pliegues y de caída natural sin ahuecador.

Georg Friedrich Kersting “In Front of the Mirror” 1827

Reggie Darling: Reggie Out & About: "Rooms With A View" Opening at ...

Emilius Bærentzen “The Family Circle” ca. 1830

Christoffer Wilhelm Eckersberg “The Artist’s Two Daughters” 1852

El fuerte contraste entre las últimas tres imágenes nos muestra la diferencia entre la liviandad y despojo de las prendas vestidas en la intimidad del dormitorio y lo complejo y recargado de los conjuntos retratados en situaciones sociales como se ve en la sala de “The Family Circle”. En pocos años vemos como el entalle del vestido va descendiendo hasta ubicarse nuevamente en la cintura, confirmando así la vuelta al uso del corset que se mantiene hasta inicios del Siglo XX.

También conocemos con el nombre de chemise o camisero al vestido abotonado en el frente producto de la fuerte influencia norteamericana sobre el traje durante el Siglo XX. Con origen en el conjunto de camisa y falda, generalmente de algodón y usado mayormente por enfermeras por ser práctico y lavable, durante la Primera Guerra Mundial se convirtió en el uniforme de la Cruz Roja y otras organizaciones que necesitaban ropa funcional para sus trabajadoras.

Avisos de los años 30s mostrando vestidos camiseros para la práctica de golf

Pulcro y sentador, acompañó al entusiasmo de la posguerra por los deportes activos, y en la década de 1920, se adaptó a vestidos para el golf y el tenis.

La tenista francesa Suzanne Lenglen en los años 30

Revista LIFE mayo 1938

Un clásico del estilo estadounidense, en versiones con falda voluminosa siguiendo los dictados del New Look o con ajustada falda tubo también bajo lineamientos de Dior, se convirtió en el más elegido por el ama de casa de los años 50.

Serbin of Florida – Vogue April 1958

VOGUE EEUU 1950 – 1955 – 1959

 

Rear Window (1954) Movie Poster – My Hot Posters

REAR WINDOW (La ventana indiscreta) 1954 – Alfred Hitchcock

En el film “La ventana Indiscreta” un reportero gráfico (James Stewart) a veces acompañado por su bella novia modelo (Grace Kelly) y su enfermera (Thelma Ritter), obligado a permanecer en reposo con su pierna enyesada, procura escapar al tedio de su convalecencia contemplando desde la ventana de su apartamento el otro lado del patio. El vestuario de la película fue diseñado por Edith Head, quien trabajó en varias películas dirigidas por Alfred Hitchcock.


En las ilustraciones de Edith Head vemos algunos de los conjuntos diseñados para Grace Kelly, entre los que se encuentra un vestido camisero que se adapta al glamuroso estilo New Look característico de la época. También vemos el vestido camisero en el personaje de la enfermera aunque en este caso se trata de un modelo muy simple y con hombros rígidos que nos recuerda un poco al estilo utilitario de los años 40.

Hitchcock's 'Rear Window' Still Thrills 1954 | Grace kelly, Rear ...

En una escena de la película se la puede ver a Grace Kelly leyendo una revista Harper’s Bazaar, sin embargo es la revista VOGUE quien hace unos años se inspiró en “Rear Window” para uno de sus editoriales de moda.

Even this fresh take on oldschool glamour wont distract our hero . On Murphy Dolce Gabbana cotton dress 2475 select...

VOGUE abril 2013 Fotografía: Peter Lindbergh // Edición de Moda: Grace Coddington

“Era el verano de 1960, y una mañana eché un vistazo por la ventana de mi estudio en Manhattan y noté que el edificio de enfrente se estaba preparando para la demolición. Mirando el diseño de las ventanas vacías, se me ocurrió una idea: poner a una mujer con ropa colorida en cada una de las aberturas.” comenta Ormond Gigli acerca de la imagen que sigue, su foto más famosa.

Ormond Gigli “Girls in the Windows” 1960 New York

Treinta años más tarde podemos encontrar guiños a esta famosa fotografía en el corto cinematográfico filmado en el hotel “Le Carlton” para promoción del perfume “Egoiste” de CHANEL dirigido por Jean-Paul Goude.

Recomendamos ampliar con:

Y ver la película:

I've never seen ... Rear Window | Film | The Guardian

Rear Window (La ventana indiscreta) 1954

Bibliografía consultada:

  • Rooms with a View: The Open Window in the Nineteenth Century
    Rewald, Sabine (2011)
  • Google Arts & Culture
  • Encyclopedia of Clothing and Fashion. Valerie Steele (ed)
  • 1950s American Fashion. Jonathan Walford
Nuestras redes:
Aprovechamos para recordarles los sitios de FADU donde se publica información oficial con respecto a las fechas de inicio de clases e inscripciones:

 

Historia 1: Pilchas Criollas – Documental Emiterio

Hola, para cerrar el siglo XIX les dejamos el documental Emiterio

y un breve texto para su interpretación

Texto Emiterio.
Mg: María Ortiz 2019

 

El documental comienza con escenas del paisaje característico de la zona del noroeste Argentino, cadenas montañosas en cálidos colores, mostrando la pequeña localidad de San Isidro, departamento de Iruya, en una sintonía que nos invita a la contemplación, a un tiempo detenido y esa característica mirada cosmogónica americana. Estas primeras imágenes nos dejan ver la monumentalidad del paisaje por sobre la noción de antropización. Estas escenas marcan una primera diferencia con las ciudades europeas que siempre han tendido a avanzar conquistando y artificializando el territorio natural de origen. El pueblo data del siglo XVIII, fue establecido como lugar de tránsito en el camino desde el Alto Perú hacia las regiones inferiores y tiene un difícil acceso dada la geografía que lo rodea. La economía que se maneja es familiar, se producen distintas artesanías y el trueque se mantiene vigente como modo de intercambio. Estas peculiaridades exponen un sitio con escasa adaptación a las modernizaciones de los siglos XIX y XX. Sin embargo, puede observarse la hibridación provocada en tiempos iniciales entre la religión cristiana y las relacionadas a las culturas incaicas que aún conviven y persisten el paso del tiempo como parte de la construcción cultural de sus habitantes. La localidad de San Isidro acarrea un nombre español y la denominación del departamento al que pertenece, Iruya significa en lengua quechua abundante paja haciendo énfasis en su enunciación toponímica a una característica de lo natural inherente a lo americano.

Al son de una melodía de cuerno andino aparece el protagonista del trayecto caminando con tres burros de carga. La imagen metaforiza de alguna manera aquella ruta de comercio proveniente del Alto Perú descripta en el Lazarillo de los ciegos caminantes de Concolorcorvo.

Una vez más el contenido mítico fundante de los territorios pertenecientes a los virreinatos del Perú y del Rio de la Plata. Es interesante como Rama plantea la geografía impuesta por la colonización dentro del concepto de territorialización no urbana:

“La ciudad no nace del medio ecológico, se impone a él trasladando las normas que ni siquiera proceden espontáneamente de la cultura de los países conquistadores sino del proyecto que lleva adelante una monarquía absoluta.” (Rama, 1984: 75).

Más adelante concluye que “…estas regiones pueden abarcar varios países contiguos o recortar dentro de ellas áreas con rasgos comunes estableciendo así un mapa cuyas fronteras no se ajustan a las de los países independientes. Este segundo mapa latinoamericano es mas verdadero que el oficial, cuyas fronteras fueron, en el mejor de los casos, determinadas por las viejas divisiones administrativas de la colonia, y en una cantidad no menor por los azares de la vida política, nacional o internacional. (Rama, 1984: 60). Se puede apreciar una mirada relacionada al patrimonio mitológico entendible como una dimensión rural por encima del territorio pro urbano europeizante. Aquí el desarrollo histórico tiene una función clave, la modernización del territorio americano no posee la evolución histórico social de los siglos XV, XVI y XVII del continente europeo.

La filmación continua con Emiterio entonando una copla que dice:

Con ese lindo ejemplo

Dios le ha dado su bendición

Con ese lindo ejemplo

Dios le ha dado su bendición

Una vez más la tradición musical española del siglo XVII hace eco en las tradiciones del idioma vernáculo. Aquí la idea de patrimonio débil no tangible que se transmite por la palabra hablada. En la misma escena divisamos el primer objeto, el telar. A diferencia de otros pueblos en el caso de San Isidro la tradición textil es fuertemente masculina, para Emiterio se transfirió de su padre y su padre enseño a él y a su hermano. El tejer es considerando una tarea pesada para las mujeres porque infiere levantar el telar cada vez que se tensa la trama con la lanzadera. El proceso textil de tejeduría del poncho que narra el documental esta estrechamente ligado al territorio natural circundante. Las tareas de obtención de la materia prima, cardado, hilado, teñido y tejido entre otras (Emiterio nombra de doce a quince actividades) hacen que se convierta una tarea que puede llevarle meses fomentando así la idea de que la relación empático – contemplativa del sujeto americano, en este caso el andino, nutre toda la existencia cotidiana (un claro ejemplo en el documental es que canta coplas mientras teje). Cada poncho si bien tiene algunas características que pueden ser comunes en sus dibujos es ciertamente único. Si bien la apropiación por parte de los habitantes de las grandes urbes de este objeto de carácter artesanal conlleva la idea de un producto coleccionable desde su valor exótico, es más bien de valor ritual para la comunidad San Isidrense. De hecho, como vestimenta posee una funcionalidad simbólica durante los carnavales y rituales de la pachamama pero no es una prenda de uso cotidiano para los habitantes y mismo el documentalista no muestra un poncho terminado durante la filmación.

Conserva aquella descripción del objeto pre – moderno aurático cargado de valor simbólico, de producción ritual que analiza Baudrillard en el sistema de los objetos. Ese micro objeto artesanal americano, la micro-muestra de la relación sociedad/ naturaleza que es fragmento de materialidad natural como lo son las fibras naturales obtenidas de llamas, vicuñas, ovejas y alpacas y su producción ritual no industrial. Hay una clara tendencia o quizás resistencia a la urbanización conservando ocupaciones de muy escasa variación a lo largo de los años, con respeto sobre el tiempo de las formaciones naturales, en este caso la esquila de los animales. La antropización es escasa y mantiene el aislamiento promoviendo la contemplación.

Se puede decir que la comunidad de San Isidro con sus costumbres y fronteras montañosas geográficas conforman lo que Luckmann y Berger consideran una isla de sentido donde se comparten valores y reservas de sentido que se integran a la vida social de comunidades concretas y se mantienen por cierta aceptación del otro desde una impronta patrimonial inmaterial que percibe este tipo de lugares como ejemplos de la hibridez y mestizaje americanos.

Otro concepto interesante que puede describir estos fenómenos es el de lugar de Auge que rescata sobre todo el aspecto identitario así como el relacional e histórico como característicos de las primeras etapas de la Modernidad (Siglos XIX y XX).

Por último es atrayente analizar una copla que marca el agradecimiento con la madre tierra por el sustento de alimento e hilado que adquirieron. Dice:

Muchas gracias Madre Tierra

Por las cosas que me has dado

La cosecha que me has dado

Todo me los has regalado

Aquí el concepto de madre tierra mucho más cercano al mundo de habitantes nativos americanos en donde la naturaleza y el hombre se perciben como un todo lejos de la idea moderna europea de dos entidades independientes.

El ejemplo de este documental nos muestra que el patrimonio se construye en la palabra hablada, en las artesanías, en la labor que conllevan y su traspaso a las siguientes generaciones, todo en relación a su contexto antropizado y el paisaje que marca una temporalidad eterna y monumental. Los proceso transculturales que pueden observarse rescatan la importancia de las expresiones culturales regionales y se alejan de la idea de patrimonio objetualista eurocéntrico en favor de una mirada obre los mitos, rituales, sujeto, comunidades y la naturaleza que los rodea que plantea una concepción alternativo de patrimonio.

 

Bibliografía:

Auge, Marc. Los No Lugares: Espacios del Anonimato: Antropología Sobre Modernidad. Barcelona. Gedisa, 2004.

BAUDRILLARD, Jean. El sistema de los objetos. México, D.F.: Siglo Veintiuno, 1997. 229 p. ISBN 9789682303470.

Berger, Peter, Luckmann, Thomas, 1997. Modernidad, Pluralismo y crisis de sentido: Laorientación del hombre moderno; Buenos Aires, Ed. Paidós.

Carrió de la Vandera, Alonso, 2001, El lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires, hasta Lima con sus itinerarios según la más puntual observación, con algunas noticias útiles a los Nuevos Comerciantes que tratan en Mulas ; y otras históricas / sacado de las memorias que hizo Don Alonso Carrió de la Vandera en este dilatado viaje …; por Don Calixto Bustamante Carlos Inca, alias Concolorcorvo natural de Cuzco …, Alicante : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Disponible en: http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmcf47m4

Corcuera, Ruth, 2017, Ponchos de América, De los Andes a las pampas; Buenos Aires, Fundación Ceppa Ediciones.

García, Canclini, Nestór, 1990, Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad; Buenos Aires, Ed. Paidós.

Rama, Ángel, 1984, Transculturación narrativa en América Latina; Buenos Aires, Ediciones El Andariego.

Corrientes de diseño fines siglo XIX y principios del siglo XX

El diseño de los textiles en Europa desde mediados del Siglo XVIII se caracteriza principalmente por la revisión de estilos históricos. Durante el Neoclasicismo el estilo preponderante es el grecolatino, principalmente mediante el uso de elementos arquitectónicos (frisos, molduras, columnas, etc.) para dar estructura a motivos inspirados en la naturaleza o a escenas como las que podían encontrarse en la cerámica griega. Ya entrando en el Romanticismo, el naturalismo cobra preponderancia y desarma esas estructuras tan geométricas, prefiriendo imitar el crecimiento natural de las flores y hojas.

Dentro de esta tendencia historicista también hay lugar para la novedad. Con la creciente clase media ávida de consumo novedoso y la capacidad industrial de producir en grandes cantidades y con valores bajos, se crea el clima ideal para el concepto de ‘ferias internacionales’ a través de las cuales se estimulará el comercio y el diseño. En este contexto surgen varios movimientos integrados por artistas, diseñadores y arquitectos que caracterizan la producción de fines del siglo XIX y principios del XX.

Uno de los importantes conceptos que establecen es que la forma de los objetos debe adecuarse a su función, proclamando entonces que las superficies planas como textiles y papeles decorativos, deben ser decorados con elementos bidimensionales, dejando de lado toda ilusión de espacialidad.

Fascinados con el diseño japonés, tanto por la calidad de la mano de obra como por el uso de la geometría y la abstracción, intentarán adaptar formas orientales para el uso occidental o decorar formas occidentales con motivos orientales.

El Arts & Crafts, liderado por William Morris, se caracteriza por tener no sólo fuertes convicciones con respecto al diseño, sino también por sus ideas acerca del trabajo, la sociedad y el arte. Su principal fuente de inspiración es la naturaleza (aunque fuertemente estilizada), y rescata el valor de las artes decorativas y su proceso artesanal de creación.

Para los escritores, artistas y arquitectos que integran el movimiento, no habrá diferencia entre las bellas artes y las artes decorativas. Su objetivo será romper las barreras entre artesanos, diseñadores y artistas.

La búsqueda de novedad hacia fin de siglo lleva al desarrollo del Art Nouveau, nombre que se le da a la corriente en Francia. En otros países se lo conocerá bajo otros nombres, esta diferenciación responde también a variaciones de estilo en las producciones de las diferentes escuelas.

Related image

Exposición Universal de París de 1900. El Grand Palais es construido especialmente para el evento, lo tenemos muy presente por su uso habitual para la presentación de colecciones de alta costura de importantes casas de diseño europeas.

El estilo está muy presente en la arquitectura urbana, el diseño gráfico y en la producción de mobiliario y objetos.

Como una de las variantes del estilo, podemos ver la obra de la Escuela de Glasgow y su máximo exponente Charles Rennie Mackintosh.

Historia 1: Pilchas Criollas – Documental Emiterio

Hola, para cerrar el siglo XIX les dejamos el documental Emiterio

y un breve texto para su interpretación

Texto Emiterio.
Mg: María Ortiz 2019

 

El documental comienza con escenas del paisaje característico de la zona del noroeste Argentino, cadenas montañosas en cálidos colores, mostrando la pequeña localidad de San Isidro, departamento de Iruya, en una sintonía que nos invita a la contemplación, a un tiempo detenido y esa característica mirada cosmogónica americana. Estas primeras imágenes nos dejan ver la monumentalidad del paisaje por sobre la noción de antropización. Estas escenas marcan una primera diferencia con las ciudades europeas que siempre han tendido a avanzar conquistando y artificializando el territorio natural de origen. El pueblo data del siglo XVIII, fue establecido como lugar de tránsito en el camino desde el Alto Perú hacia las regiones inferiores y tiene un difícil acceso dada la geografía que lo rodea. La economía que se maneja es familiar, se producen distintas artesanías y el trueque se mantiene vigente como modo de intercambio. Estas peculiaridades exponen un sitio con escasa adaptación a las modernizaciones de los siglos XIX y XX. Sin embargo, puede observarse la hibridación provocada en tiempos iniciales entre la religión cristiana y las relacionadas a las culturas incaicas que aún conviven y persisten el paso del tiempo como parte de la construcción cultural de sus habitantes. La localidad de San Isidro acarrea un nombre español y la denominación del departamento al que pertenece, Iruya significa en lengua quechua abundante paja haciendo énfasis en su enunciación toponímica a una característica de lo natural inherente a lo americano.

Al son de una melodía de cuerno andino aparece el protagonista del trayecto caminando con tres burros de carga. La imagen metaforiza de alguna manera aquella ruta de comercio proveniente del Alto Perú descripta en el Lazarillo de los ciegos caminantes de Concolorcorvo.

Una vez más el contenido mítico fundante de los territorios pertenecientes a los virreinatos del Perú y del Rio de la Plata. Es interesante como Rama plantea la geografía impuesta por la colonización dentro del concepto de territorialización no urbana:

“La ciudad no nace del medio ecológico, se impone a él trasladando las normas que ni siquiera proceden espontáneamente de la cultura de los países conquistadores sino del proyecto que lleva adelante una monarquía absoluta.” (Rama, 1984: 75).

Más adelante concluye que “…estas regiones pueden abarcar varios países contiguos o recortar dentro de ellas áreas con rasgos comunes estableciendo así un mapa cuyas fronteras no se ajustan a las de los países independientes. Este segundo mapa latinoamericano es mas verdadero que el oficial, cuyas fronteras fueron, en el mejor de los casos, determinadas por las viejas divisiones administrativas de la colonia, y en una cantidad no menor por los azares de la vida política, nacional o internacional. (Rama, 1984: 60). Se puede apreciar una mirada relacionada al patrimonio mitológico entendible como una dimensión rural por encima del territorio pro urbano europeizante. Aquí el desarrollo histórico tiene una función clave, la modernización del territorio americano no posee la evolución histórico social de los siglos XV, XVI y XVII del continente europeo.

La filmación continua con Emiterio entonando una copla que dice:

Con ese lindo ejemplo

Dios le ha dado su bendición

Con ese lindo ejemplo

Dios le ha dado su bendición

Una vez más la tradición musical española del siglo XVII hace eco en las tradiciones del idioma vernáculo. Aquí la idea de patrimonio débil no tangible que se transmite por la palabra hablada. En la misma escena divisamos el primer objeto, el telar. A diferencia de otros pueblos en el caso de San Isidro la tradición textil es fuertemente masculina, para Emiterio se transfirió de su padre y su padre enseño a él y a su hermano. El tejer es considerando una tarea pesada para las mujeres porque infiere levantar el telar cada vez que se tensa la trama con la lanzadera. El proceso textil de tejeduría del poncho que narra el documental esta estrechamente ligado al territorio natural circundante. Las tareas de obtención de la materia prima, cardado, hilado, teñido y tejido entre otras (Emiterio nombra de doce a quince actividades) hacen que se convierta una tarea que puede llevarle meses fomentando así la idea de que la relación empático – contemplativa del sujeto americano, en este caso el andino, nutre toda la existencia cotidiana (un claro ejemplo en el documental es que canta coplas mientras teje). Cada poncho si bien tiene algunas características que pueden ser comunes en sus dibujos es ciertamente único. Si bien la apropiación por parte de los habitantes de las grandes urbes de este objeto de carácter artesanal conlleva la idea de un producto coleccionable desde su valor exótico, es más bien de valor ritual para la comunidad San Isidrense. De hecho, como vestimenta posee una funcionalidad simbólica durante los carnavales y rituales de la pachamama pero no es una prenda de uso cotidiano para los habitantes y mismo el documentalista no muestra un poncho terminado durante la filmación.

Conserva aquella descripción del objeto pre – moderno aurático cargado de valor simbólico, de producción ritual que analiza Baudrillard en el sistema de los objetos. Ese micro objeto artesanal americano, la micro-muestra de la relación sociedad/ naturaleza que es fragmento de materialidad natural como lo son las fibras naturales obtenidas de llamas, vicuñas, ovejas y alpacas y su producción ritual no industrial. Hay una clara tendencia o quizás resistencia a la urbanización conservando ocupaciones de muy escasa variación a lo largo de los años, con respeto sobre el tiempo de las formaciones naturales, en este caso la esquila de los animales. La antropización es escasa y mantiene el aislamiento promoviendo la contemplación.

Se puede decir que la comunidad de San Isidro con sus costumbres y fronteras montañosas geográficas conforman lo que Luckmann y Berger consideran una isla de sentido donde se comparten valores y reservas de sentido que se integran a la vida social de comunidades concretas y se mantienen por cierta aceptación del otro desde una impronta patrimonial inmaterial que percibe este tipo de lugares como ejemplos de la hibridez y mestizaje americanos.

Otro concepto interesante que puede describir estos fenómenos es el de lugar de Auge que rescata sobre todo el aspecto identitario así como el relacional e histórico como característicos de las primeras etapas de la Modernidad (Siglos XIX y XX).

Por último es atrayente analizar una copla que marca el agradecimiento con la madre tierra por el sustento de alimento e hilado que adquirieron. Dice:

Muchas gracias Madre Tierra

Por las cosas que me has dado

La cosecha que me has dado

Todo me los has regalado

Aquí el concepto de madre tierra mucho más cercano al mundo de habitantes nativos americanos en donde la naturaleza y el hombre se perciben como un todo lejos de la idea moderna europea de dos entidades independientes.

El ejemplo de este documental nos muestra que el patrimonio se construye en la palabra hablada, en las artesanías, en la labor que conllevan y su traspaso a las siguientes generaciones, todo en relación a su contexto antropizado y el paisaje que marca una temporalidad eterna y monumental. Los proceso transculturales que pueden observarse rescatan la importancia de las expresiones culturales regionales y se alejan de la idea de patrimonio objetualista eurocéntrico en favor de una mirada obre los mitos, rituales, sujeto, comunidades y la naturaleza que los rodea que plantea una concepción alternativo de patrimonio.

 

Bibliografía:

Auge, Marc. Los No Lugares: Espacios del Anonimato: Antropología Sobre Modernidad. Barcelona. Gedisa, 2004.

BAUDRILLARD, Jean. El sistema de los objetos. México, D.F.: Siglo Veintiuno, 1997. 229 p. ISBN 9789682303470.

Berger, Peter, Luckmann, Thomas, 1997. Modernidad, Pluralismo y crisis de sentido: Laorientación del hombre moderno; Buenos Aires, Ed. Paidós.

Carrió de la Vandera, Alonso, 2001, El lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires, hasta Lima con sus itinerarios según la más puntual observación, con algunas noticias útiles a los Nuevos Comerciantes que tratan en Mulas ; y otras históricas / sacado de las memorias que hizo Don Alonso Carrió de la Vandera en este dilatado viaje …; por Don Calixto Bustamante Carlos Inca, alias Concolorcorvo natural de Cuzco …, Alicante : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Disponible en: http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmcf47m4

Corcuera, Ruth, 2017, Ponchos de América, De los Andes a las pampas; Buenos Aires, Fundación Ceppa Ediciones.

García, Canclini, Nestór, 1990, Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad; Buenos Aires, Ed. Paidós.

Rama, Ángel, 1984, Transculturación narrativa en América Latina; Buenos Aires, Ediciones El Andariego.