Historia I – Barroco

Este es el resumen de la clase sobre Barroco que trabajamos en base al libro de Carlos Bembibre “Del Barroco al Rococó: indumentaria, encajes y bordados”.

Podemos analizar la evolución del traje durante el siglo XVII y principios del XVIII tomando cada uno de los reinados franceses como una etapa con sus características propias.

Enrique IV y minoridad de Luis XIII 1589-1617

El traje continúa teniendo un estilo nacional en Europa, con sus principales exponentes en Francia, España e Inglaterra.

El estilo español se caracteriza por ser es el más conservadora diferencia del francés que es el más moderno y exhuberante. Conviven algunos elementos tradicionales con otros más novedosos, en la imagen anterior se muestran como ejemplo los distintos modelos de cuello.

Elizabeth I gobierna Inglaterra hasta su muerte en 1603, influenciando fuertemente el estilo femenino de los primeros años del Barroco.

Es importante entender el contraste entre el traje inglés y el español, las diferencias en la silueta son significativas y muy notables en la forma que cobra la falda, cilíndrica o cónica, de acuerdo al estilo de armazón que lleven para ahuecarla.

La imagen que sigue muestra un corset francés de fines de siglo XVI, consiste de 3 piezas rígidas de hierro articuladas con bisagras laterales. Se forraba con textiles pesados y resistentes y se llevaba sobre una camisa que era la primera piel.

Luis XIII 1617-1643

Se conoce a este período de la historia del traje con el nombre de “estilo mosquetero”.

Durante el reinado de Luis XIII se consolida el rol de Francia como árbitro de la moda europea.

Si bien los zapatos no se abandonan totalmente, las botas son las favoritas debido a la gran influencia militar en la vestimenta civil.

La gorguera desaparece por completo dejando lugar al cuello de banda caída.

La silueta femenina pierde la rigidez geométrica de la etapa anterior y se caracteriza por la superposición de prendas superiores, faldas y vestidos en tonos contrastantes dispuestos teatralmente sobre el cuerpo.

Los escotes son cada vez más pronunciados y pueden cubrirse parcialmente con pañuelos translúcidos o con la misma camisa que se lleva debajo. Las mujeres sólo llevan sombrero en el exterior, tanto para montar a caballo o para situaciones relacionadas con la caza.

Recordemos que los niños visten igual a los adultos.

Luis XIV 1643-1715

Contraste entre la corte francesa (izquierda) y la corte suiza (derecha). Lo mismo sucede con la corte española en la imagen siguiente.

El cabello de lleva largo o se usa una peluca larga y rizada. Se priorizan los zapatos por sobre las botas.

Al cuello de banda caída se superponen el jabot y la cravat.

Los cambios en el traje femenino son menores. Se impone un nuevo escote con forma de bote y el peinado de moda con rizos y recogido a los lados se denomina a la sevigné

Vimos como ejemplo de vestuario en cine algunas imágenes de la película “La Favorita” dirigida por Yorgos Lanthimos con vestuario de Sandy Powell, en la que se retrata a la Reina Anne de Inglaterra a principios del siglo XVIII.

Les dejamos algunas resignificaciones en comparación con las imágenes de época para poder analizar cómo algunos diseñadores reinterpretan los conceptos barrocos

Historia I: Clase Baja Edad Media

A continuación publicamos un resumen de la última clase

Les dejamos, a modo de introducción, algunas imágenes referentes a la Temprana y Alta Edad Media para mostrar la evolución hacia el traje ajustado, cosido y cerrado de la Baja Edad Media.

Acá hacemos un resumen de las prendas, accesorios y textiles siguiendo el capítulo de François Boucher para los siglos XIV y XV.

Hacia mediados del siglo XIV aparece un traje nuevo, que comienza a realzar las formas del cuerpo. Las primeras ideas humanistas sobre el individuo y la incipiente vida urbana requieren una indumentaria adecuada.

 Al emerger una burguesía rica que se elevaba al nivel de la nobleza, el traje se transformó en un medio de expresión de ascenso económico para los comerciantes y de preeminencia para los nobles.

La belleza del cuerpo femenino se valora y destaca con los nuevos trajes. Sobre las prendas de uso íntimo se lleva un primer vestido conocido como cota o saya.

Hay gran variedad de prendas que se usan por encima de la cota, destacamos principalmente la cotardía, hopalanda y sobreveste.

La cotardía se caracteriza por su escote pronunciado en forma de V, ribeteado en piel, así como puños y ruedo. El talle se marca debajo del busto con un cinto ancho que ciñe la prenda generando frunces verticales en la falda. Esta cubre las piernas por completo y generalmente tiene cola de largos variables (a mayor largo, mayor rango social). Las mangas de la cotardía serán muy estrechas a diferencia de las de la hopalanda.

Esta prenda, a diferencia de la anterior, no es de uso exclusivo femenino, tanto hombres como mujeres llevan la hopalanda.
La hopalanda es la más amplia, suelta y pesada de todas las prendas exteriores. Su característica principal es la amplitud y largo desmedido de las mangas. Además del exagerado tamaño, las mangas tienen decoraciones intrincadas y recortes que aportan fantasía a la solemnidad de la prenda.
Al igual que la cotardía, requiere de un cinto que ciñe el talle debajo del busto o en la cintura. La cola de esta prenda, al igual que sus mangas, es de un largo descomunal.

El sobreveste es una prenda exterior que, al igual que las prendas anteriores, se lleva sobre la cota o saya. Generalmente reservada para la aristocracia y para ceremonias, este sobre-vestido no posee mangas y está muy abierto en los laterales, dejando ver (y resaltando) la cintura ajustada y la cadera destacada por un cinto suelto. Los surcotes de mayor nivel están ribeteados en piel a contratono.

Es muy característico de este periodo la novedad, importancia y variedad de tocados. Los más destacados en el caso de las mujeres van desde la simpleza de un par de templers (rodetes moldeados y sostenidos por redecillas) a la extravagancia de un tocado mariposa (a partir de la combinación de templers con una estructura de alambre y un paño translúcido)

La gran novedad de la época en el traje masculino es la aparición del traje corto.
El reemplazo del traje largo por uno corto requiere de importantes modificaciones en las prendas inferiores. Las calzas dejan de ser dos piezas separadas para transformarse en calzas de cola, una sóla prenda que cubre por completo la parte inferior del cuerpo desde la cintura. Las “piernas” se cosen entre sí e incorporan una pieza triangular llamada braye que cubre la abertura delantera y trasera. Este será el antecedente directo de la bragueta.

Se conoce vulgarmente a esta prenda con el nombre “calzas de cola”. Recordemos que están confeccionadas en tejido plano, tratando de seguir lo más fielmente posible la forma de la pierna, pero a pesar de su idealización en las representaciones, no podían ser adherentes.
Para sostenerlas en su lugar se atan fuertemente con cordones a las bragas y posteriormente al jubón.

El jubón es la prenda a tener en cuenta para los periodos históricos siguientes; es muy dificil precisar sus características exactas ya que su forma es cambiante de acuerdo al rol social del usuario, región geográfica, etc.. Es importante analizar los recursos que se utilizan para unir entre sí las piezas que componen la prenda, permitiendo el movimiento de quien la lleva. Tiene su origen en la indumentaria militar, usado como nexo entre el cuerpo y las placas metálicas de la armadura, de allí su rigidez y espesor.

El jubón es una prenda que cubre el torso, bastante rígida y de mangas ajustadas. Suele llevarse debajo de otras prendas como la huque u hopalanda, pero su uso como prenda exterior se va acentuando con el paso de los años.

Debido a su estrechez y la rigidez de los materiales con que se confecciona, es necesario vincular partes de la prenda con cordones y hojales que habiliten el movimiento, principalmente en hombros y codos.

 

La huca se caracteriza por su falta de mangas y por las aberturas a los lados del cuerpo. Al igual que otras prendas exteriores, sus bordes están ribeteados en piel.

Debajo de la huca podemos distinguir el jubón y las calzas negras. Las imágenes superior e inferior forman parte del calendario “Las muy ricas horas del Duque de Berry”. Este libro de horas es de gran importancia para el estudio del traje del siglo XV.

La hopalanda, de características similares a la femenina, puede ser corta para uso del hombre. El garde-corps es una prenda exterior, también compartida por ambos sexos, suelta, abierta y flotante, generalmente sin mangas o con mangas cortas y amplias.

Todas las prendas anteriormente citadas conviven entre sí, favoreciendo unas u otras de acuerdo al clima, edad del usuario, situación de uso, etc

 

Entre la variedad de tocados masculinos tenemos el capirote, derivado de la caperuza o capucha. A la caperuza (ya separada, independiente de la capa) se le suma una larga banda que permite sujetar el tocado a la cabeza del usuario creando una gran variedad de formas y estilos.

El calzado también toma las líneas puntiagudas del gótico dominante y las exagera hasta el límite que las leyes suntuarias le permiten.

Al igual que en el largo de las colas de las faldas o la altura de los tocados, a mayor longitud mayor será el rango social de quien lo porta.

El patin se utiliza como complemento del zapato para el exterior, aísla de la humedad del suelo y proteje el cuero de ensuciarse con barro. Generalmente están realizados en madera y cuero. Un par de estos puede verse retratado en “El matrimonio Arnolfini”, dispuestos en el piso a la izquierda de los pies del protagonista.

Desde tiempos de los legionarios romanos hasta principios del siglo XIV la cota de malla era el tipo de protección corporal predominante y más eficaz conocido en Europa. Desde aproximadamente mediados del siglo XV en adelante, la malla se utilizó junto con una armadura completa para cubrir los espacios entre las placas. Se hicieron mangas de malla para usar con una coraza (peto y placa posterior); paneles de malla en forma de fuelle cubrían las axilas o los codos y estaban unidos a chaquetas de cierta rigidez especialmente diseñadas para usar debajo de la armadura (origen del jubón)

Un libro de horas y el estuche en el que se guardaba para protegerlo. El rol de los textiles es de gran importancia en la competencia por la igualación/diferenciación social. Al ser todas las prendas de uso extendido en las diferentes clases sociales, el material con el cual se confeccionan es el factor distintivo: brocado, damasco, terciopelo y raso para la nobleza (ver Duque de Berry), y paños muy coloridos para los burgueses (ver matrimonio Arnolfini).

Resignificaciones contemporáneas

Historia II – Clase años 30

En esta clase analizamos el periodo comprendido entre la caída de la Bolsa de Wall Street y la Segunda Guerra Mundial

En la tapa de la revista Vogue de 1932 podemos apreciar como vuelven a valorarse las curvas femeninas y se abandona la silueta geométrica al estilo Garçonne

Los estilos de las actrices de Hollywood tienen gran influencia ya que, a pesar del contexto de crisis económica, pueden imitarse los peinados y el maquillaje.

La línea de hombros suele ser el foco de atención, tanto en prendas sastreras con hombreras y otros recursos que generan hombros bien rígidos, como en vestidos de noche con formas blandas construyendo grandes volúmenes.


Una de las diseñadoras más destacadas del período es Madeleine Vionnet, responsable de la nueva técnica de corte al bies. Vionnet contruye sus trajes directamente sobre el cuerpo o el maniquí, logrando que las prendas se adapten a la silueta y no al revés. Valiéndose de pliegues y drapeados, sus trajes recuerdan al peplo, kitón e himation de la Grecia Clásica.

Otra diseñadora de gran importancia es Elsa Schiaparelli que, a diferencia de Vionnet que se destaca por su desarrollo en cuanto a la forma y técnica constructiva de las prendas, es responsable por la estrecha relación entre vanguardias artísticas y moda.

Schiaparelli trabaja con artistas como Man Ray, Jean Cocteau y Salvador Dalí. Sus prendas son extravagantes y revolucionarias. Es una de las pioneras en resignificar materiales en tiempos de escasez, usa celofán para sus bordados y botones de cerámica imitando aspirinas. Lo mismo hará con los estampados, tomando motivos ordinarios de la vida cotidiana como textos de diarios o fósforos.

En 1936 el rey Eduardo VIII abdicó a la corona británica por amor a Wallis Simpson, una americana dos veces divorciada lo cual generó terrible escándalo.

duque de windsor

“Los retratos de boda –que como cabía esperar, teniendo en cuenta que el novio era el primer rey de Inglaterra en renunciar a su empleo, dieron la vuelta al mundo– los disparó Cecil Beaton. […] Wallis, para distinguirse de la aburridísima familia real británica, se vistió con piezas de la noble italiana surrealista Elsa Schiaparelli. Un vestido, en particular, llamó la atención de todos. La pieza –de chifón blanco, escote cuadrado y tirantes– tenía estampada una gamba dibujada por Salvador Dalí en la entrepierna” extracto de la nota Cómo Cecil Beaton obró el milagro de convertir a los Windsor en carismáticos del diario El País.

A continuación les dejamos un link al documental comentado en clase que relata la rivalidad entre Coco Chanel y Elsa Schiaparelli

En el calzado también se emplean materiales no convencionales, como las placas de corcho que integran la plataforma de la sandalia creada por Salvatore Ferragamo.

Debido a la crisis económica se reduce muchísimo el uso de los bordados, dando protagonismo a las telas estampadas con motivos pequeños y sin “pie” que facilitan la yuxtaposición en cortes complejos y no tienen demasiado desperdicio.

Schiaparelli | Haute Couture Spring Summer 2020

Historia I – Grecia

Acá les dejamos un resumen de la clase del último martes

“Lekythos con mujeres tejiendo lana y una mujer flanqueada por jóvenes y doncellas.
Se cree que este lekythos (frasco de aceite) fue encontrado junto con otro, también conservado en el Museo, cuyo tema es una procesión nupcial en la que una novia es llevada de noche a la casa del novio. Quizás las dos vasijas eran regalos de boda que acompañaron a la desposada en su tumba. Aquí se ilustra en detalle la manufactura de tejidos, una importante tarea doméstica, con especial énfasis en un telar vertical. A ambos lados del telar unas mujeres pesan e hilan lana, y doblan piezas de tela. Estas escenas tienen lugar en la parte de la casa reservada para las mujeres”  en colección de MET New York

Resignificaciones de los primeros años del Siglo XX

Resignificaciones en colecciones de los últimos años

Historia II: Belle Époque 1890 – 1914

Acá les dejamos una selección de imágenes y videos de la clase que comprende los años 1890 – 1914, período conocido como Belle Époque

El estilo de la vestimenta femenina en las grandes ciudades occidentales se basa principalmente en el desarrollado en Paris.

Charles Frederick Worth es el modisto inglés que lideró la moda parisina durante la segunda mitad del Siglo XIX, bajo el dominio de Napoleón III. Vistió entre otras figuras muy relevantes a la española Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia (esposa de Napoléon III). Charles estableció su casa “House of Worth”, donde preparaba una variedad de diseños que presentaba en vivo a sus clientas, lucidos por modelos. A partir de esta muestra las clientas seleccionaban las piezas de su interés para ser posteriormente confeccionadas a medida en el atelier. Luego del fallecimiento del fundador en 1895 “House of Worth” continuó exitosamente con su producción a cargo de tres generaciones familiares hasta su cierre en 1952.

Tanto en la silueta como en la ornamentación de los trajes y accesorios vemos una fuerte influencia del Art Nouveau, el estilo artístico y decorativo predominante durante la Belle Époque francesa. Este movimiento también tiene lugar en otros países, y si bien comparte muchas características formales con el estilo francés, desarrolla también sus particularidades así como su propio nombre: Modernismo en España, Secession o Jugendstil en Austria y Alemania, Liberty en Italia. Pueden acceder a más información sobre este tema en nuestra publicación Siglo XIX reformas en diseño

Estamos en la era de oro de las tiendas departamentales o grandes almacenes situados en las principales ciudades europeas y de Estados Unidos. La demanda de estas tiendas se debe a la creciente población urbana de clase media próspera que puede acceder con inmediatez al consumo de productos de cierto lujo que gracias a la industrialización comienzan a ser producidos en masa. Algunas de estas tiendas, entre muchas otras, son Le Bon Marche en Paris, Bloomingdale’s en New York y Harrod´s en Londres.

Una muestra de la expansión de esta manera de comercialización podemos encontrarla en Buenos Aires, donde en 1914 se inaugura la sede porteña de Harrod’s que estuvo abierta al público hasta finales de los años noventa. Podemos ver el interior de esta gran tienda, situada en la calle Florida muy cerca de la estación Retiro, en escenas de la película ¨La vendedora de fantasías¨ (1950) dirigida por Daniel Tinayre y protagonizada por Mirtha Legrand.

Esta creciente sociedad urbana también empieza a tener gran interés y acceso a la práctica de variados deportes como recreación, dando lugar a trajes que irán adquiriendo lenguajes específicos para cada disciplina.

¨Un nuevo y shockeante tipo de mujer está emergiendo: la mujer deportiva¨ anuncia el locutor en el siguiente video que registra estas prácticas en Paris a comienzo de siglo.


Entre las mujeres que shockean a los sectores conservadores de la sociedad se encuentran también las actrices, las bailarinas, las artistas y casi toda mujer de ideas modernas que quiera desarrollarse en alguna profesión. Esta situación está muy pronta a modificarse ya que el rol femenino en el espacio social y laboral va a cambiar drásticamente durante y después de la Primera Guerra Mundial. Podemos citar como ejemplo de estas mujeres vanguardistas a la actriz Sarah Bernhardt, la escritora Colette y la diseñadora Emilie Flöge.


Sergei Diághilev, ideó todo un microcosmos vanguardista dentro de la corriente modernista y orientalista de principios de siglo XX, renovando el ballet, la danza y la coreografía por medio de los Ballets Rusos. Su gran influencia alcanzó a la moda y a las artes decorativas de la época, reuniendo a los mejores y más novedosos artistas contemporáneos, convirtiéndose en un fenómeno social y cultural, cuyo legado aún sigue existiendo hoy en día. Teresa Montiel Alvarez (2016). Sergei Diághilev, La renovación del ballet. ArtyHum. Revista de Artes y Humanidades, 24 93-104.